El CIE de El Matorral está cerrado pero cuesta 12.500 euros al mes

02/12/2017

El diputado de CC Mario Cabrera exige al Gobierno de España que aclare los motivos de que, tras cinco años cerrado, se siga pagando a una empresa por el mantenimiento, limpieza y comida del centro de internamiento de inmigrantes (CIE) El Matorral, tal y como se ha publicado estos días.

Mario Cabrera, diputado de CC por Fuerteventura en el Parlamento de Canarias, solicitará una aclaración al Gobierno de España sobre una información publicada por el digital El Confidencial, en la que se dice que «la Dirección General de Policía adjudica, desde 2012, servicios de mantenimiento, limpieza y comida a un Centro de Internamiento de Extranjeros en el que no hay ningún interno». La publicación se refiere al «CIE de Fuerteventura, conocido como CIE El Matorral, cerrado de forma temporal hace cinco años como consecuencia de su escasa utilidad y de las violaciones de derechos humanos denunciadas por el Defensor del Pueblo».

Según El Confidencial, «los contratos para la prestación del servicio de comida suponen, incluyendo el año en curso, 525.000 euros que salen de las arcas públicas desde 2013, primer año completo en el que no hubo ningún inmigrante en el centro, clausurado en mayo de 2012». Y que dicha cantidad deriva de «una asignación fija mensual establecida para cada centro independientemente de cuántos internos haya» y que, en el caso del CIE majorero, es «la cantidad más alta de los ocho centros de este tipo que existen en España». En concreto, «se le adjudican 12.500 euros al mes». Según ha explicado a El Confidencial la adjudicataria del contrato, dicha cantidad «se cobra de cara a la posibilidad de que el centro pueda volver a abrir», algo que, según el digital, «no ocurre con otras contratas como, por ejemplo, la del servicio de limpieza».

Frente a estos datos, Mario Cabrera solicitará al Ministerio «que aclare qué tipo de gastos se están haciendo en esas instalaciones, porque no parece razonable que durante años se hayan destinado más de 500.000 euros a comidas que ni si quiera llegaron a hacerse». Para el nacionalista majorero es «increíble que no haya ni un mínimo control sobre ese gasto y, más aun, durante unos años de crisis en los que las instituciones locales y las propias ONG han tenido que buscar recursos de debajo de las piedras para asegurar las necesidades básicas y, mientras tanto, aquí al lado, el Ministerio tirando el dinero en un contrato increíble».