El adiós militar a los zapadores José Luis y Eynar

02/06/2018

Una unidad de honores formada por 152 militares, entre los que se encontraban 30 compañeros del Batallón de Zapadores XVI, se encargó ayer por la tarde de decir adiós en el cuartel del Soria 9 al cabo José Luis León Socorro y el soldado Eynar Esau Mina Lozano. El cabo llevaba 15 años en el Ejército y el soldado apenas uno.

Al cabo José Luis León Socorro y al soldado Eynar Esau Mina Lozano sus compañeros los despidieron ayer por la tarde con los fusiles apuntando al suelo en señal de duelo, con crespones negros en las banderas y con lágrimas en los ojos. Carlos Palacios, teniente general del Mando de Canarias, les impuso la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo, con la que se condecora a los fallecidos o heridos en acto de servicio, en el transcurso de una ceremonia militar celebrada en el patio de armas del Regimiento de Infantería Soria 9 del cuartel capitalino.

Por deseo expreso de los familiares, lo que en principio iba a ser un funeral se convirtió en un acto militar de despedida a los dos miembros del Batallón de Zapadores XVI , con sede en La Isleta, que a las 18.55 horas de este viernes murieron en el campo de tiro de Pájara por el vuelvo lateral por aplastamiento del vehículo blindado BMR donde iban con tres compañeros más. Los fallecidos formaban parte del contingente de 600 militares y 100 vehículos que, desde el 29 de mayo y hasta el 9 de junio, realizaban un ejercicio de adiestramientos tipo Beta en Fuerteventura.

Cinco ocupantes

Los otros tres ocupantes del BMR siniestrado eran el sargento Daniel Jesús Gutiérrez Cabrera, de 33 años y jefe del vehículo blindado, que fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital General de Fuerteventura la misma noche del viernes por una rotura de escafoide en la muñeca derecha, pero que al día siguiente le dieron el alta; el soldado Benjamín Almeida Pérez, de 33 años, al que se le diagnosticaron contusiones leves y que recibió el alta hospitalaria la misma noche; y el chófer José Israel Martín Melián (30 años), atendido por una crisis de ansiedad.

De los cinco ocupantes del vehículo militar siniestrado, la mayoría procede de Gran Canaria, salvo el soldado fallecido Eynar Esau, de 25 años, que era natural de Colombia y que residía en Lanzarote, aunque estaba destinado en Las Palmas de Gran Canaria. A la isla vecina viajaba casi todos los fines de semana donde residen su hermana, madre, novia e hija que el pasado mes de mayo cumplió un año. El cabo José Luis, de 34 años, también deja una hija de diez años.

El sueño de ser militar

Aunque ambos eran zapadores, el cabo José Luis León sumaba 15 años en el Ejército, mientras que el soldado Eynar Esau apenas hacía un año que era militar, como subrayó ayer en el ceremonia militar de homenaje Miguel Alejandre Martínez, teniente coronel y jefe del Batallón de Zapadores XVI que recordó a José Luis como «un compañero divertido, que intentaba arrancarte una sonrisa hasta en los peores momentos». De Eynar Esau también se refirió el teniente coronel a «la felicidad que sintió cuando cumplió precisamente el pasado mes de mayo su primer año con nosotros, que era su sueño».

Marcha fúnebre a 152 voces

«Cuando la pena nos alcanza por un hermano perdido» empezaron a cantar los 152 militares de la unidad de honores rompiendo el silencio del patio de armas del cuartel del Soria 9, que solo el viento y la emoción recorrían en la despedida de ayer por la tarde. Son los primeros acordes de la marcha fúnebre llamada La muerte no es el final.

Aunque estaba previsto que se celebrara el velatorio en el cuartel capitalino del Soria 9, de hecho se había preparado la capilla ardiente en el salón de las lanzas, finalmente por deseo de las familias se quedó en acto de homenaje y despedida militar que duró casi una hora. Tras finalizar, los féretros se trasladaron al aeropuerto de Fuerteventura donde, en avión militar, harían una primera parada en Lanzarote para dejar al soldado y luego seguir para la base militar de Gando, en Gran Canaria, donde esperaban al cabo.

Entre los 152 militares de la unidad de honores, se encontraban 30 compañeros del Batallón de Zapadores XVI, más los 32 que portaban los féretros y los escoltaban. Fuentes militares no aclararon si las maniobras tipo Beta continuaban pese al accidente.