Canarias sufrirá más olas de calor y sequías meteorológicas

En 2019 las precipitaciones fueron un 50% inferiores de lo habitual en «muchas zonas» del archipiélago, alerta la Aemet en un informe. El año pasado fue «muy seco» en las islas y uno de los más cálidos de la década en toda España con 0,8º por encima de lo normal por el cambio climático

El sistema climático global «se está calentando» y eso tendrá consecuencias también en Canarias, donde el año pasado fue un período de «sequía meteorológica» con precipitaciones «inferiores al 50% de lo normal en muchas zonas del archipiélago». Además, se registraron varios episodios cálidos extremos, entre ellos el que se produjo entre el 26 y el 31 de octubre con más de 28º «en el 70% del territorio insular». Así lo recoge el informe del estado del clima que presentó ayer la Agencia Española de Meteorología (Aemet) referido a 2019. En él se muestra «una España más cálida y con menor disponibilidad de agua que hace 50 años», con un aumento de temperatura media de 0,8ºC. Esto significa que el pasado año fue uno de los más cálidos de los últimos años, y el segundo más cálido a escala global.

La conclusión es «clara» dice la Aemet: «el calentamiento no solo no cesa sino que se está acelerando. El incremento de temperatura ha sido de alrededor de 0,3ºC por década desde los años 60».

Las islas, además, se exponen a más olas de calor y más sequía meteorológica. Ya el pasado año en tiempo en el nordeste de Tenerife, dice el informe, fue «extremadamente seco», a lo que se suma el registro de menores precipitaciones de las habituales en el resto del archipiélago.

También se detectaron varios episodios cálidos, y en especial la Aemet llama la atención sobre dos sucesos en octubre. Entre el 1 y el 3 se llegó a los 38º de máxima con mínimas de 29º en medianías de Gran Canaria y Tenerife, y el mencionado entre el 26 y el 31 de octubre, con tres cuartas partes de las islas con más de 28º.

La sequía y las altas temperaturas, recuerda la Aemet, azuzaron el fuego que en Gran Canaria se produjo entre el 10 y el 20 de agosto y que quemó 10.000 hectáreas.

En el cuadrante suroeste peninsular, Girona, desembocadura del Ebro y Canarias, las precipitaciones fueron inferiores al 75% de los valores normales y no se alcanzó ni la mitad de dichos valores en zonas de Málaga, Cádiz y Canarias, dice el informe.

Para la Aemet también es preocupante que el observatorio de Vigilancia Atmosférica Global de Izaña, en Tenerife, « se alcanzaron las 415 ppm de concentración media diaria de CO2 durante el mes de abril de 2019, récord histórico de la serie iniciada en 1984, un valor sin referentes desde que el ser humano habita la Tierra».

En España el cambio climático se manifiesta en las últimas décadas «en el claro incremento de temperatura del aire, en el aumento de las olas de calor, y en el descenso generalizado de la humedad relativa», recuerda la Aemet. De hecho, desde que la agencia tiene registros de la serie de temperaturas medias, ocho de los diez años más cálidos se han producido en las dos últimas décadas «y seis de ellos» de han producido entre 2011 y 2020. «Uno de estos seis ha sido 2019 con una temperatura media de 15.9°C, valor que supera en 0.8 °C al valor medio anual».

Pruebas. Las evidencias y efectos de la emergencia climática quedan «muy visibles» en este informe, dijo ayer la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera en la presentación del informe, según recogió Efe. Para el futuro, la Aemet señala que las diferencias regionales se harán más acusadas, «siguiendo en general lo que se conoce como paradigma en precipitación, con el cambio climático global lo húmedo se volverá más húmedo y lo seco más seco».