Billy Porter. / efe

La alfombra roja de los Emmy acaba en tablas

La protagonista de 'Gambito de dama', Anya Taylor-Joy, lució un Dior con con la espalda al descubierto en una noche en la que los hombres arriesgaron más que sus compañeras

Gloria Salgado
GLORIA SALGADO Madrid

Tras dos años recogiendo los premios en pijama y pantuflas en el salón de casa, las estrellas de la televisión regresaron a la alfombra roja de los Emmy este domingo. No parece que, en general, pusiesen mucho entusiasmo en acicalarse, y menos si se compara con la reciente Gala del Met de Nueva York.

Anya Taylor-Joy, la protagonista de la aclamada 'Gambito de dama', destacó con un vestido de Dior con la espalda al descubierto y una larga cola en color amarillo. Un estilo princesa muy distinto al de otra actriz que se atrevió con el amarillo, Emma Corrin, de la galardonada 'The Crown'. En su caso, optó por un original Miu Miu palabra de honor a juego con un gorro capota y unos guantes largos que dejaban al descubierto unas uñas negras larguísimas que ya quisiera para sí Rosalía.

Arriba, Anya Taylor-Joy. Abajo, Josh O'Connor y Emma Corrin. / Afp / Reuters

Tampoco se quedó corta en cuanto a uñas se refiere la actriz de 'Pose' Mj Rodríguez, la primera mujer trans nominada a los Emmy. Su manicura puntiaguda destacaba pese a su llamativo vestido de Atelier Versace de un solo hombro en azul turquesa que dejaba una de sus torneadas piernas al descubierto. Su compañero de reparto, Billy Porter, no decepcionó. El actor escogió un diseño de Ashi Studio discreto para lo que acostumbra compuesto por pantalones acampanados de cintura alta y un cuerpo ajustado con voluminosos volantes en las mangas. Eso sí, no escatimó en grandes joyas de Lorraine Schwartz que destacaban sobre el estilismo negro. El ganador del Emmy en 2019 sabe aprovechar las «alfombras rojas para expresar de otra forma su creatividad». «Las damas lo hacen todo el tiempo», agregó el intérprete, que este año perdió la estatuilla ante Josh O'Connor, de 'The Crown', con un traje de Loewe.

La firma de lujo española vistió con acierto en la Gala del Met al canadiense Daniel Levy, que volvió a dar en el clavo en esta ocasión con un conjunto de Valentino con chaqueta tipo batín con aire asiático en un juego de superposiciones en azul eléctrico. También estaba estupendo en azul el ganador a mejor actor de comedia por 'Ted Lasso', Jason Sudeikis, con un esmoquin de terciopelo de Tom Ford con una pajarita de gran tamaño. El elegante estilismo recordaba mucho al Salvatore Ferragamo que lucio Chris Evans en los Oscar de 2019.

Arriba, Jason Sudeikis y Hannah Waddingham. Abajo, Kate Winslet y Daniel Levy. / Afp / Reuters

El esmoquin también fue elegido por el doblemente nominado Kenan Thompson, aunque con un resultado completamente opuesto. Su versión rosa no era nada favorecedora. Su compañero de reparto en 'Saturday Night Live', Bowen Yang, dio a su traje un toque divertido con unas plataforma plateadas. Tampoco es amigo del minimalismo el presentador de la noche, Cedric the Entertainer, que se enfundó un traje turquesa con detalles negros.

Mucho más contenidas estuvieron las premiadas Kate Winslet, con un vestido Armani Privé negro muy discreto, y Olivia Colman, con una pieza también negra con hombros melocotón confeccionada por Roksanda. Más llamativa estaba Catherine Zeta-Jones con un palabra de honor tono vino muy sensual firmado por Cristina Ottaviano. Un clásico, al igual que el estilo griego por el que se decantó la premiada Hannah Waddingham con un vestido melocotón de un solo hombro de Christian Siriano, una pena que quedase un tanto excesivo.