Roberto Leal hace doblete en Antena 3 como presentador de 'Pasapalabra' y 'El Desafío'. / r. c.

Roberto Leal, presentador «No se me caerían los anillos si tengo que volver a dar una última hora»

Conduce este viernes una nueva entrega de 'El Desafío' (Antena 3), que vivirá un reencuentro entre Jesulín de Ubrique y María José Campanario

J. MORENO

Por las tardes triunfa con 'Pasapalabra' y el viernes por la noche, también. El periodista Roberto Leal (Alcalá de Guadaira, Sevilla, 42 años) pone a prueba a los famosos con 'El Desafío', el programa que emite mañana Antena 3 (22.00 horas) y que, en esta entrega, vivirá en plató un reencuentro entre Jesulín de Ubrique y su mujer, María José Campanario, tras varios años apartada de la televisión.

–¿Este año los concursantes vienen más preparados?

–He notado que hay más piques desde el principio. Al final, cuando tienes un formato nuevo, tienes que interiorizar la mecánica a nivel de exigencia, el jurado tiene que calentarse y el presentador va creciendo poco a poco. Ahora, en esta segunda edición, teníamos claro a dónde queríamos ir y hemos visto qué es lo que funcionaba mejor. Desde el primer programa, el formato ha arrancado con el nivel de la final de la pasada edición. Los famosos se lo tomaron muy en serio desde el principio. No van a reírse solamente, que también, sino a competir.

–¿Cuál es el desafío más difícil de este año?

–A mí me sigue pareciendo, aunque esto es algo personal, la apnea. Creo que es la prueba reina. Luego hay otras de habilidad, de musicales y mucho humor. Los concursantes lo dan todo y, además, te ríes. Este año hay menos excavadora y maquinaria. También estamos viviendo muchos momentos de competición y duelo, y está muy bien. Cuando compiten entre ellos es cuando ves todo lo que tienen dentro. Es curioso ver a personajes tan dispares como el Monaguillo, más acostumbrado a la risa, o a Norma Duval, que es elegancia, y a la hora de competir, parece que los hemos soltado en la selva y van a por todas.

–¿Qué concursante le ha sorprendido?

–A Raquel Sánchez Silva nunca le había visto como concursante. Tiene mi máximo respeto como presentadora. En este programa la he visto en forma y muy competitiva. Es muy perfeccionista. También me ha gustado mucho coincidir con Jesulín de Ubrique, porque creo que recupera un poco esa faceta que tiene del humor más sano y de ser un hombre con arrojo y valentía, que no se ha achantado a ningún desafío. Se lo ha currado un montón, se ha lesionado y se ha recuperado.

–En el programa de este viernes estarán juntos en el plató Jesulín y su mujer, María José Campanario...

–Vivimos un momento muy bonito, romántico y ético. Hacía mucho tiempo que no veíamos esa imagen de los dos juntos en televisión. Cuando se vea, se va a comentar, porque fue un disfrute tanto para él como para ella. María José se enfrenta a un reto dificilísimo y se va a ver el coraje que tiene y cómo se lo curró para hacerlo bien porque no iba a tener otra oportunidad. Es muy emocionante también ver cómo Jesús está pendiente y sufriendo. Y cómo termina todo, es casi de película.

–Ahora con tanta actualidad con la guerra en Ucrania, por ejemplo, ¿no echa de menos el periodismo más informativo?

–Yo no he dejado de ser periodista. Estoy al día con la actualidad. El ser periodista a mí me ayuda a saber qué líneas no sobrepasar dentro del entretenimiento. Nunca digo una palabra más alta que la otra y siempre ando muy avispado por si alguien mete la pata. Soy periodista las 24 horas del día. Lo que pasa es que para mí el entretenimiento es periodismo. Es comunicar, estar al quite de todo y compartir todo lo que está ocurriendo en ese momento para que llegue de la forma más amable al espectador.

–¿Y volvería a presentar un formato de actualidad?

–¿Si volvería? Tampoco se me caerían los anillos si tengo que volver a dar una última hora. De hecho, cuando veo a mis compañeros, a José Yélamo en 'La Sexta Noche', que es como mi hermano, disfruto mucho con él y recuerdo que hasta hace cuatro años estaba haciendo algo parecido. Me encuentro muy cómodo en entretenimiento y es donde siempre quise estar. Aunque estudié periodismo, siempre quise hacer algo agradable para irme a mi casa riéndome y no pensando en lo mal que está el mundo, que eso ya lo hago como persona.