Bellén Rueda, en una escena de la serie. / RC

«El personal sanitario me parecen dioses porque estamos hablando de vida»

Belén Rueda protagoniza 'Madres. Amor y vida', la gran apuesta de ficción de Telecinco que se estrena esta noche

JULIÁN ALÍA Madrid

La primera serie de Mediaset de la nueva temporada televisiva aterriza esta noche a las 22.40 horas en Telecinco. 'Madres. Amor y vida', creada por Aitor Gabilondo, es la gran apuesta de ficción de la cadena para este inicio del curso, y llega para contar las historias particulares de un grupo de mujeres muy distintas entre sí que coinciden en un hospital donde sus respectivos hijos reciben tratamiento. Al frente del reparto se encuentra Belén Rueda (Madrid, 55 años), que, tras unos años alejada de las series en abierto, regresa acompañada de Aida Folch, Rosario Pardo, Carmen Ruiz y Carla Díaz.

- 'Madres. Amor y Vida' se estrena hoy en Telecinco, pero ya lo había hecho en Amazon. ¿Ha podido verla?

-Sí, sí. La vi con mis hijas en el confinamiento. Siempre intento ver toda la temporada, porque es interesante para nosotros también. Cuando has acabado de rodar, hay muchas cosas que se te pierden.

-¿Cómo ha sido la respuesta que ha recibido de los espectadores?

-Una maravilla. A través de las redes sociales, que han funcionado tanto en este confinamiento, hemos recibido muchos mensajes muy especiales. A la gente le ha gustado mucho en una situación muy complicada. Nos decían que se creaba debate, a lo mejor familias que han pasado por situaciones que nosotros mostramos en la serie y que han agradecido la forma en que se ha contado. 'Madres' está rodada de tal forma que lo prioritario eran los sentimientos. Son experiencias muy cercanas, pero que las ves siempre desde tu punto de vista, o de hijo o de madre, y no desde el punto de vista del otro.

-Han pasado cuatro años desde su última serie en abierto. ¿Lo echaba de menos?

-Estar en abierto siempre es un plus. Al fin y al cabo, las plataformas son una forma de ver series muy particular de cada uno. Sin embargo, el abierto hace que tú cada semana te metas en casa de los espectadores y formes parte de la familia.

-¿Es especial volver con una serie como esta?

-Sí. Es muy especial. Y también lo que contamos para el momento en el que estamos. Sinceramente digo que cuando se estrenó en Amazon, en pleno confinamiento, tuve dudas. Pero está tratada con tanto cariño, esperanza y luz, que aun siendo un escenario como el que era, te da una visión de un sector como el profesional sanitario que, por desgracia, tiene que pasar algo así para que lo valoremos. A mí, personalmente, me parecen dioses, porque estamos hablando de vida.

LAS FRASES:

  • La serie. «Está cargada de sentimientos; en las secuencias más dramáticas se hacía un silencio total»

  • Su personaje. «Se llama Marian y tiene una hija con anorexia nerviosa; me gusta que a esto se le dé visibilidad»

-¿Se viven esas sensaciones o en un rodaje siempre es todo muy artificial?

-Te metes bastante en la piel de los personajes. Primero, porque estás en el lugar en el que estás. Y luego, porque en una serie estamos mucho tiempo juntos. Con lo cual, se crea un sentimiento común acerca de las historias que estamos contando. El ambiente que hemos vivido ha sido muy especial, hasta el punto de que cuando había una secuencia un poco más delicada a nivel dramático, el silencio era importante. Y eso ayuda mucho. No se es ajeno a eso.

-Si la serie se hubiese tenido que rodar durante el confinamiento o ahora, ¿se habría atrevido?

-Bueno, es la vida. Igual que las historias que contamos. Mi personaje, Marian, tiene una hija con un trastorno alimenticio, una anorexia nerviosa, y es una realidad que tampoco se ha contado mucho, pero que existe. Creo que está bien dar visibilidad a determinadas cosas, y me siento orgullosa de estar en un proyecto así. Quiero decir que las complicaciones vendrían más por el hecho de rodar con la espada de Damocles de los contagios, de que te paren una producción… Te toman la temperatura y estás pensando: 'Por Dios de mi vida, que no dé más de 37', 'que no me ponga enferma…', porque si lo hacemos alguno de los actores o directores, se para el rodaje, y al final estamos hablando de una industria y una economía.

-¿Qué más puede contar de Marian?

-Tengo una relación muy especial con ella. Empieza la temporada como una mujer que lo tiene todo superclaro, con un trabajo que le apasiona, con una familia que parece ser perfecta, con sus amistades bien colocadas… y se le empieza a desmontar todo, porque el día tiene 24 horas, y si se lo estás dedicando a tu hija, no se lo puedes dedicar a tu profesión como quisieras, o a tu pareja a tus amigos.

-Es periodista, pero no es la primera vez que encarna a una. ¿Ha habido alguna reminiscencia?

-Sí… de que el periodista, si es bueno, tiene que dedicarle muchas horas (risas) y no perder la curiosidad. El periodista está siempre preguntando, y esa es una de las cosas que me traigo de las otras veces que lo he hecho.