Sexo y rutina, dos términos sin “feeling”

11/02/2019

El 14 de febrero, el “Día de los enamorados”, es la ocasión perfecta para analizar rutinas y romper la monotonía de pareja

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Durante los primeros años de noviazgo, las relaciones sexuales entre las parejas son fuertes y frecuentes, pero con el paso del tiempo, la relación se apacigua y la pasión se calma, dos factores que contribuyen a la aparición de la rutina.

Según Silvia C.Carpallo, autora del libro “Sexo para ser feliz”, “el deseo no desaparece, solo se esconde”, para la sexóloga, “el problema de muchas personas es tener una idea muy romántica del sexo porque hace que pensemos que esas ganas tienen que estar ahí toda la vida, aunque evolucionemos como personas o las circunstancias de nuestra vida cambien”.

Tener una buena relación sexual con nuestra pareja “es algo fundamental”, no solo por las necesidades físicas y emocionales del ser humano, sino porque el apego físico “es uno de los pilares de la relación”, explica Carpallo.

Sexo y rutina, dos términos sin “feeling”

Sin embargo, obsesionarse con no caer en la rutina no conduce a ningún camino. “Hay que tener presente que nuestra vida sexual es un trabajo compartido y vigilar que la rutina no arrase con la pasión también puede estar en entre nuestras prioridades”.

Cómo ganar la batalla a la rutina sexual

Disfrutar la vida sexual, cultivar la relación y salir de la rutina son tres factores que si logran llevarse a cabo, la satisfacción plena en pareja puede conseguirse. A continuación, proponemos algunas ideas y consejos para escapar de la monotonía:

El uso de juguetes eróticos: Están pensados para que puedan utilizarse en diferentes partes de la anatomía, cuyo objetivo es poder hacer más rica la experiencia estimulando otras zonas, entre ellas el clítoris, para facilitar el orgasmo. La variedad los juguetes sexuales es infinita, adaptándose a cualquier gustos, sexos y necesidades.

Las bolas chinas son unos de los juguetes sexuales más demandados, pero su oferta tan grande y variada que es importante saber elegir las que mejor se adapten al cuerpo femenino: de plástico o de silicona, solas o acompañadas, pesas vaginales, eléctricas con series de ejercicios personalizados o conectadas a juegos online.

Los escenarios para utilizarlas en pareja también son infinitos, pero la sexóloga propone uno: llevarlas en un lugar público y que tu pareja las controle, notando así su vibración al andar y produciendo un efecto excitante.

Juego de roles: Aunque haya una compenetración plena en la pareja, hay algo que no cambia: somos siempre los mismos. Por ello, la idea de interpretar un personaje, desligarse de uno mismo e imaginarse otra personalidad traen un aire fresco a las relaciones sexuales.

Silvia C.Carpallo no solo propone inspirarse en algún personaje de ficción para realizar un juego de roles, sino que “si por norma general una de las personas es más activa que la otra, se puedes intentar cambiar los papeles en la cama, quién tiene la iniciativa o quién propone juegos nuevos”.

Porno en pareja: Las imágenes tienen un poder especial para despertar el impulso sexual en una persona. Por ello, consumir cine para adultos ayuda a que la pareja se compenetre más, evita las comparaciones y ayuda a descubrir fetiches de nuestra pareja y a experimentar en la cama.

Incluso, para las parejas más creativas, la sexóloga propone hacer su propia película porno inspirándose en imágenes míticas del cine o simplemente actuar como si estuvieses dentro de un film de adultos. Espejos, juguetes, ropa ajustada y dispositivos electrónicos son las herramientas que propone la autora para darle más realismo a la experiencia.

Sexo y rutina, dos términos sin “feeling”

Swingers: Aunque en el ámbito afectivo la relación de pareja vaya bien, tener una única pareja sexual durante un largo periodo de tiempo puede ser una situación compleja de gestionar.

El camino entre ser una pareja cerrada y decidir que se puede tener sexo con otras personas, pasa a veces por un punto intermedio: el de los intercambios de pareja, donde las personas tienen sexo libremente, ya sea intercambiando parejas o uniéndose a tríos o a grupos.

Hay lugares más parecidos a un spa o a una sauna, otros que están ambientados en jaulas y mazmorras y otros que aparentan ser una discoteca corriente.

“Sacar tiempo y ganas para volver a reencontrarnos, jugar, probar cosas nuevas, sentirnos el uno al otro y experimentar diversas formas de placer, quizá sea lo mejor que nos ha pasado nunca”.

Muebles eróticos: Cuando la cama está siempre disponible para disfrutar de las prácticas sexuales en pareja, pierde parte de su encanto. Para poner remedio a esta rutina existen diversos muebles que ayudan, no solo a tener más puntos de apoyo, sino también a mejorar el ángulo de penetración para que la experiencia resulte más placentera.

Es el caso de sillas y sillones ergonómicos para disminuir la tensión muscular, además de camas electrónicas que se balancean al ritmo de la pareja.

Si se tiene curiosidad y se quiere innovar y vivir una experiencia nueva y divertida, también existe la opción de ir a un hotel con ese tipo de oferta sexual, establecimientos que han ambientado sus habitaciones con un mobiliario que invita a cumplir fantasías: un sillón tantra, un columpio sexual o una cama redonda con espejos.

“Tener relaciones sexuales en la cocina, en el cuarto de baño, en la terraza, en el jardín, en el coche, en el campo, en el mar o en el aseo de un bar” son también algunas de las ideas que la escritora propone para salirse de lo convencional y experimentar nuevas sensaciones.

El primer paso para disfrutar de la sexualidad es sentirnos bien con nosotros mismos, la solución no solo pasa por evitar los conflictos, sino también por aportar viveza a la relación. Por ello, además de probar nuevas prácticas sexuales en pareja, hay diversos planes que pueden ayudar a desconectar de forma conjunta que también avivan la llama de la relación, como hacer una escapada de fin de semana, probar restaurantes nuevos, hacer deporte o ver una serie en común juntos.