El príncipe Harry y Meghan Markle / EFE | Vídeo: Atlas

El príncipe Harry y Meghan Markle, ruptura definitiva con la Familia Real británica

La pareja renuncia a todos sus títulos y patronazgos

JOAQUINA DUEÑAS

La Familia Real británica lleva una semana muy ajetreada. Comenzó con las reacciones al anuncio de que el príncipe Harry y Meghan Markle estaban esperando su segundo hijo, continuó con el ingreso del príncipe Felipe de Edimburgo a sus 99 años en el hospital Rey Eduardo VII de Londres y ahora, un comunicado oficial del palacio de Buckingham anuncia que los duques de Sussex han confirmado a su majestad la reina que no volverán a ser miembros activos de la Familia Real. «Si bien todos están tristes por su decisión, el duque y la duquesa siguen siendo miembros muy queridos de la familia», reza el comunicado.

Cuando los duques de Sussex decidieron trasladarse a Estados Unidos y desvincularse de sus obligaciones reales a principios del año pasado, se acordó un periodo de doce meses durante los cuáles no se tomarían en firme decisiones irrevocables. Recientemente se barajaba que esa revisión podría no producirse ya que parecía improbable que se produjera una videollamada entre la reina Isabel II y los príncipes Carlos y Guillermo para discutir con el príncipe Harry sobre las nuevas condiciones. Sin embargo, parece que la distancia no ha sido ningún inconveniente.

La pareja había acordado ofrecer una entrevista a su buena amiga Oprah Winfrey que se emitirá el próximo siente de marzo y antes de que hicieran públicas sus intenciones personales y profesionales junto a una de las comunicadoras con mayor repercusión mediática, se celebrado una reunión de urgencia telemática. En ella, los duques de Sussex trasladaron a la reina la confirmación de «alejarse del trabajo de la Familia Real ya que no les es posible continuar con las responsabilidades y deberes que conlleva una vida de servicio público», según el documento oficial.

Así, antes finalizar el plazo para la revisión anual del proceso, que ha sido bautizado popularmente como 'Megxit', parece que la ruptura se hecho oficial y definitiva. Durante este año sus títulos habían estado suspendidos y a partir de ahora se les retirarán definitivamente junto a todos los patronazgos. Todos estos nombramientos serán redistribuidos entre los miembros activos de la Familia Real. Así lo confirmaba el comunicado emitido este viernes.

Por su parte, en declaraciones a The Sun, un portavoz del príncipe y la actriz explicaba que, «como lo demuestra su trabajo durante el año pasado, el duque y la duquesa de Sussex siguen comprometidos con su deber y servicio en el Reino Unido y en todo el mundo, y han ofrecido su apoyo continuo a las organizaciones que han representado independientemente de su función oficial. Todos pueden vivir una vida de servicio. El servicio es universal».

Según parece, la entrevista con la presentadora americana ha despertado viejos fantasmas en el palacio de Buckingham, evocando a la que la princesa Diana hizo para la BBC en 1995 con Martin Bashir y en la que desveló que su matrimonio había sido cosa de tres desde el principio poniendo sobre la mesa la relación entre Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles. En la conversación con Oprah, Meghan charlará con ella como las dos buenas amigas que son, no en vano, la periodista fue una de las invitadas a su boda, y hará un repaso a su vida, de cómo maneja la presión mediática y de sus proyectos sociales. Posteriormente se sumará su marido para hablar de sus sueños y esperanzas de futuro.

Un futuro en el que ya no dispondrá de sus títulos militares que parece ser lo que más le estaría afectando. Para el caso, el de capitán general de los Royal Marines, de comandante aéreo honorario de la RAF Honington en Bury St Edmunds, de comodoro jefe, de Pequeñas Naves y Buceo, del Real Mando Naval. Y tampoco del patronazgo de la Liga de Fútbol de Rugby y el Maratón de Londres. Por su parte, Markle, renunciará al del Teatro Nacional de Londres, un cargo que antes que ella había ocupado la reina durante 45 años y que cuando lo recibió en 2019 fue interpretado como un gesto de cariño.