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El primer piquito de Piqué

El delantero culé confirma públicamente su relación con la estudiante Clara Chía con un festival de besos

ARANTZA FURUNDARENA

«Quiero que todo vuelva a empezar, que todo vuelva a girar, que todo venga de cero». El estribillo de la canción 'Quiero' de Dani Martín se ha convertido en la primera declaración de intenciones pública que hace Gerard Piqué después de su ruptura con Shakira. El defensa culé coreó a gritos el tema el viernes por la noche en un concierto del exsolista de El canto del loco mientras abrazaba, acariciaba y besaba a su nueva novia sin importarle que las cámaras inmortalizaran el momento.

Más que momento, momentazo, porque lo de Piqué y su chica, difundido el domingo en el programa 'Socialité' de Telecinco, fue a más, de piquito pasó a magreo y de magreo a morreo... Desatado, el defensa no paraba de llevarse la mano allí donde se protegen los futbolistas cuando se colocan en barrera para rechazar un tiro directo, demostrando que el catalán cuando besa no es que bese de verdad, es que a veces se le va la olla. Y todo eso sin dejar de mover las caderas... Que Piqué habrá renunciado a Shakira, pero no al 'waka-waka'.

La receptora de tantas carantoñas se llama Clara Chía, original apellido que coincide con el nombre de una semilla comestible que está muy de moda por ser considerada un superalimento de alto poder saciante y que además es rico en triptófano, el precursor de la serotonina, neurotransmisor que regula las emociones. Que Piqué se está dando un festín de triptófano y que tiene las emociones en carne viva es evidente. Pero tal vez debería tener en cuenta los posibles efectos secundarios... La chía en altas dosis puede provocar trastornos gastrointestinales e incluso la alteración del azúcar en la sangre. Y, en su caso concreto, podría desatar la ira de 'Shak-ira' y condenarle a una separación más dolorosa que el peor de los retortijones.

Para empezar, tal como han afirmado en el programa 'Socialité', a la cantante colombiana le ha sentado como un tiro la difusión de ese vídeo y, según un confidente de su familia, estaría ahora mismo que se sube por las paredes... Primero, por ver al padre de sus hijos (Milan y Sasha, de 9 y 7 años) dándose el lote en público con una jovencita, cual si fuera un adolescente. Y segundo, por incumplir un pacto por el cual él y Shakira habrían acordado no aparecer en público con sus nuevas parejas durante el primer año de su ruptura.

Con los suegros

Lo que Piqué está viviendo con esta estudiante de Publicidad de 23 años (veintidós menos que Shakira), parece calcado de lo que ocurrió hace dos veranos entre el torero Enrique Ponce y la estudiante Ana Soria. Pero en el caso del futbolista, según ha publicado el portal 'Vanitatis', la joven ya conocería a sus presuntos futuros suegros.

Porque, por difícil que resulte de creer, Joan Piqué y Montserrat Bernabéu estaban con la acaramelada pareja en el concierto que Dani Martín ofreció el viernes en el Summerfest Cerdanya, el lugar donde se desató el festival de besos, carantoñas y magreos entre los dos tortolitos. Y no solo ni se inmutaron ante el desparrame hormonal sino que, entre morreo y morreo, charlaron animadamente con ellos.

Mientras tanto, la canción de Dani Martín seguía sonando como un himno escrito a la medida de Piqué y su decisión de hacer borrón y cuenta nueva en su currículo sentimental: «Quiero que todo vuelva a sonar, que todo vuelva a brillar, que todo venga de cero».

Aunque por momentos, parecía también un mensaje para Shakira y esa ruptura que ya parece irrevocable: «Ese regalo que la vida pone al lado dura lo que dura y ya se fue. Ni tú ni yo lo hemos cuidado. Y ahora toca entender qué hacer con tanto daño».