Irene Rosales e Isabel Pantoja. / VÍDEO: EP

Pantoja da el pésame por WhatsApp a su nuera y aviva la guerra familiar

No acudió al tanatorio para consolar a Irene Rosales, mujer de Kiko Rivera, tras la muerte de su padre

PILAR VIDAL

Nueve meses después del fallecimiento de su madre, Irene Rosales, esposa de Kiko Rivera, despedía este jueves a su padre, Manuel, que fallecía tras una larga enfermedad. La 'guerra Pantoja' en la que está inmersa toda la familia obligaba a pasar lista en un tanatorio que podía haber servido para escenificar la paz, pero que más bien las sonadas ausencias han ido dando pistas de por dónde va a continuar el culebrón.

A primera hora de la tarde se confirmaba que la tonadillera había llamado a su nuera por teléfono, pero esta no le había podido coger porque se encontraba indispuesta. Sí parece haber habido un cruce de wasaps entre ellas, que seguro Irene relata con todo lujo de detalles si no este, el próximo fin de semana, cuando vuelva al ruedo televisivo en 'Viva la Vida', programa donde colabora en Telecinco.

También se ha hablado de que Agustín Pantoja habría llamado a Kiko para amenazarle con demandarle en pleno velatorio. Y es que según publica 'Hoy Corazón', en Cantora no va a haber fumata blanca. Isabel habría contratado, además de los servicios de su abogada personal Cinthya Ruiz, los de un penalista que la defienda de los planes de Francisco y Cayetano, que pasan por llevarla a los tribunales si hace falta.

Los toreros tienen intención de acusar a Isabel Pantoja de apropiación indebida y solicitar que, además de la devolución de los objetos reclamados (artes de toreo del padre) cumpla pena de prisión. Un hecho que desde la otra parte valoran más como un ejercicio de presión mediática que como un acto con relevancia judicial.

Ni abogados ni notarios tienen potestad para exigir la devolución de unos objetos cuyo paradero, además, desconocen. De momento, no hay denuncia interpuesta ni orden judicial vigente que obligue a Isabel Pantoja a entregar los famosos trastos de matar.

Todos los implicados buscan, a día de hoy, el documento que les puede ayudar en sus argumentaciones. Los Rivera sostienen que Isabel fue condenada y ella insiste en que recurrió y ganó: «Hay que esperar a encontrar el documento y refrendar lo que sostiene Isabel», dice la letrada Cinthya Ruiz.

Mientras tanto, Isabel sigue enclaustrada en Cantora, pero ha pasado a la acción. Al menos ha dado el pésame a la que era su nuera favorita y eso que esta no ha parado de hablar de ella en la televisión desde que estalló la guerra.