José Ortega Cano. / efe

Ortega Cano recupera la ilusión tras su divorcio de Ana María Aldón

Su hermana Mari Carmen y su cuñado Aniceto pasaron a por el diestro para pasar una divertida velada

JOAQUINA DUEÑAS

Ya habíamos visto algunas imágenes de José María Ortega Cano disfrutando de la noche madrileña en un restaurante del barrio de Salamanca donde se lanzó a marcarse unos pases toreros durante el espectáculo flamenco de la cantaora Isabel Luna. Pronto comenzaron las insinuaciones sobre lo a gusto que había estado al lado de la artista que salió rápidamente al quite para aclarar que se conocen desde hace muchos años y que son íntimos amigos, tanto que el diestro es padrino de su hijo. Lo que no habíamos visto es lo que pasó a la salida del establecimiento, cuando abandonó el local junto a otra amiga con la que se le ve muy cómodo. Parece claro que ha recuperado la ilusión por salir y pasar tiempo con amigos.

José acudió a la cita junto a su hermana Mari Carmen y su cuñado Aniceto, que pasaron a recogerlo por su casa. Ya dentro del local, se encontraron con otros amigos con los que cenaron y pasaron una agradable velada. Entre ellos estaba una mujer con la que el diestro mostró especial cercanía, según publica en exclusiva la revista 'Semana'. Estuvieron sentados juntos y según describe la publicación, Ortega Cano se mostró «relajado y cómplice». Cuatro horas duró el encuentro.

A la salida, lo hicieron también juntos, tal como se puede apreciar en las fotografías tomadas en el exterior del local. El torero y su amiga estuvieron charlando en la puerta y luego se marcharon los dos solos caminando hasta donde tenían aparcados sus vehículos, donde se reencontraron con Mari Carmen y Aniceto. Parece que después de meses taciturno inmerso en una profunda crisis matrimonial con Ana María Aldón que ha terminado en divorcio, Ortega Cano está rehaciendo su vida y no duda en disfrutar en compañía de los suyos.