Belleza, ¡Para comérsela!

Frutas, caviar o aceites naturales, entre otros, permiten a la cosmética fórmulas que mejoran el estado de la piel del rostro, del cuerpo y del cabello.

EFE/MADRID

El extracto de papaya y el árbol del té son la base de Maxi Wash, el champú que el estilista Kevin Murphy recomienda como tratamiento detox capilar. “Se trata de un producto suave exfoliante y detoxificante, que elimina los minerales y suciedad del pelo limpiándolo y estimulando el cuero cabelludo”, explica Murphy y evitando la sequedad.

La cosmética también se come

“Todos conocemos la importancia de eliminar las impurezas del rostro y el cuerpo para mantener la salud y belleza de nuestra piel en condiciones óptimas. Exfoliarlos suavemente no es sólo necesario, es también, el primer paso de belleza capilar para un cabello sano y radiante”, asegura este estilista.

La firma Miriam Quevedo utiliza en Exfoliating scrub Scal Mask al extracto de caviar, con alto contenido en vitaminas y oligoelementos. que destaca por sus propiedades hidratantes para retirar las impurezas y residuos del cabello pues, según indican desde la firma, “ayuda a normalizar sus desequilibrios, como la acumulación de grasa o caspa”.

Con el objetivo de que el proceso de lavado del pelo culmine aportando grosor y vitalidad, los laboratorios Klorane proponen un bálsamo con extracto esencial de olivo, extraído de la carne de la oliva y separada del aceite, que hidrata y desenreda, para después del champú.

Trufa blanca

Otro de los alimentos de la alta cocina que no pasa por alto la cosmética de Carmen Navarro es la trufa, blanca, negra, de Périgord, y sobre todo, de Piamonte.

“Es un “superactivo” cosmético al ser rica en proteínas, que mejora el tejido nervioso, muscular y circulatorio, y contiene mucha vitamina B, que previene la fatiga; también aporta mucho hierro”, comenta Navarro quien añade que la trufa del Piamonte es especialmente rica en nutrientes para la piel, cabello y uñas y contiene minerales y vitaminas del grupo B, especialmente riboflavina (vitamina b2) y niacina (vitamina b3).

La crema de trufa blanca del Piamonte, Truffle Firming Cream, ayuda a minimizar la pigmentación de la piel, actúa como potente antioxidante, mejora la luminosidad, la hidratación y la nutrición cutánea.

También viene bien para atenuar las manchas derivadas de la exposición solar y es un tratamiento ideal para tratar pieles secas y sensibles. “Las trufas trasladan a la piel sus propios nutrientes y ayudan a las células a protegerse contra la oxidación”, comenta Navarro.

Soja, rica en vitaminas y minerales

La soja es otro de los componentes que más recomienda esta experta en sus tratamientos. “Es rica en vitaminas y minerales, no solo en su origen nutricional, sino también desde el punto de vista cosmético, ya que contiene grandes dosis de aminoácidos esenciales gracias a los que se consigue una piel firme, elástica e hidratada”. Ella las ha encapsulado en unas ampollas para “crear un lifting natural”, según indica.

Kiehl’s hace de la miel de Manuka y extracto de raíz de ginseng un tratamiento ideal anti-edad de origen natural, Pure Vitality Skin Renewing Cream, que deja la piel con un acabado satinado y terso que aporta luminosidad.

Alimentación y cosmética siempre han formado un buen equipo para cuidar la piel. Es larga la fama del vino para tratar la dermis, firmas como Esdor o Caudalie utilizan el poder antioxidante de la uva para reafirmar y tonificar la piel, una circunstancia que aprovecha el Hotel Barceló Hamilton Menorca para realizar un ritual facial y corporal a través del vino de la isla española.

Manos y pies también optan por la cosmética gurmet para revitalizar su piel. Las “envolturas orgánicas” aplicadas a manicuras y pedicuras son una excelente opción para ambas extremidades.

El poder estimulante del chocolate, las algas, el vino o los cítricos calman dolores, eliminan toxinas y favorecen la circulación, según explican desde los centros cosméticos Twentynails.