A todo sol

Cremas, aceites y brumas nos ayudan a recargarnos de vitamina D sin que nuestra piel sufra el efecto de las quemaduras solares. Una inversión contra el envejecimiento.

INMACULADA TAPIA (EFE) / MADRID

La protección solar es una inversión de futuro para la piel y para la salud. Rendirse a los condicionamientos sociales para estar moreno a cualquier precio no nos beneficia. No se trata de renunciar al bronceado, significa que lo debemos conseguirlo poco a poco, evitando las quemaduras, preservando el capital solar de nuestra piel los adultos y, especialmente, los niños.

Adolescentes, grupo de riesgo

La intención de los dermatólogos es concienciar de manera muy especial a los adolescentes, al tratarse del grupo de edad que menos advierte los prejuicios de cara al futuro que puede ocasionar en su salud tomar el sol sin protección solar.

«Los excesos de la moda de estar morenos tienen sus consecuencias», advierte la dermatóloga Paloma Borregón, quien añade que un 65% de la población reconoce que ha sufrido quemaduras con ampollas una o dos veces en su vida. La farmacéutica y nutricionista Marián García asegura que la concienciación sobre el uso de protectores solares siempre es necesaria porque «nos fotoprotegemos más, pero hay que hacerlo mejor» y señala que los consumidores desconocen la cantidad de protección que debe aplicarse sobre cada parte del cuerpo, cuándo y cuántas veces es necesario hacerlo..

Elección del protector solar

La elección de un protector solar adecuado es el primer paso para cuidar la piel y prevenir la aparición de enfermedades futuras . «El filtro solar es un elemento imprescindible que debe aplicarse sobre la piel los 365 días del año, incluso cuando el cielo está tapado o cuando llueve», explica Inmaculada Canterla, farmacéutica especialista en dermocosmética de la clínica Cosmeceutical Center.

Los laboratorios Avène han revisado su formulación y han renovado su gama para el rostro SPF50+ con la integración de un nuevo activo antioxidante, la Tialidina. Ariadna Ortiz, dermatóloga de Pierre Fabre, asegura que «se trata de una fórmula de textura suave y cómoda en su aplicación¡».

Para las pieles sensibles o con imperfecciones recomienda el uso de Celanance Solar SPF 50+.

Su bruma satinada con SPF 30 es uno de sus clásicos más atractivos por la facilidad a la hora de su aplicación y su eficacia.