A sus 88 años, Peñafiel presume de ser «el primer periodista en activo vacunado de covid».

«Don Juan Carlos lo está pasando muy mal»

Jaime Peñafiel publica 'Los reyes también lloran' | «El duque de Alba debería alojar al emérito en el palacio de Liria»

ARANTZA FURUNDARENA Madrid

El jueves, a las 15:15, Jaime Peñafiel recibió la primera dosis de la vacuna Pfizer contra la covid-19. «Soy el primer periodista español en activo vacunado», presume justo antes de matizar que «quizás se deba a que soy el único que todavía trabaja a mi edad». Tiene 88 años, camina diez kilómetros diarios, come solo una vez cada 24 horas («un solo plato, hoy toca pescado») y se forra a cafés el resto de la jornada... Este hipotenso andaluz, de familia numerosa y nacido en un carmen granadino, antes de pisar mullidas alfombras regias trabajó en la mina a 500 metros bajo tierra. Conoce al rey emérito desde hace 60 años. Y con esa autoridad sentencia: «don Juan Carlos está jodido. Lo está pasando muy mal». Por eso él acaba de publicar 'Los reyes también lloran'.

Muy crítico con el emérito en otro tiempo, hoy el veterano cronista rompe una lanza por él. «He querido poner las cosas en su sitio porque se está siendo muy injusto con don Juan Carlos. Se olvidan de que ha sido un magnífico rey. Su hijo ha cometido un atropello echándolo no solo de casa, sino de su país. Felipe se ha echado en brazos de Sánchez, que lo único que quiere es acabar con la monarquía». Para Peñafiel, el emérito «no ha robado a nadie». Y si ha cometido «errores fiscales», también los han cometido Cristiano y Messi «y nadie los ha señalado de una manera tan cruel». Los recientes 4,4 millones de euros en concepto de regularización con Hacienda son para Peñafiel «el resultado de la utilización de aviones privados como una donación que recibía. Hay mucho desconocimiento –asegura–. Los árabes no dan comisiones, realizan donaciones».

Tampoco el que las infantas se hayan vacunado en Abu Dabi le inquieta. «Lo encuentro normal, incluso obligado. Fueron a visitar a su padre y él es una persona de mucho riesgo». En su libro (y en su cabeza) Peñafiel se pregunta por qué no se ha divorciado la reina Sofía... No lo entiende. «Juan Carlos ha sido un pésimo marido. Quizás, como dice un psiquiatra amigo mío, ella tenga algún tipo de dependencia emocional hacia un hombre que no la ha tratado bien. Aunque mucho cariño hacia él no parece que le quede –concluye–, porque el día que don Juan Carlos se tuvo que ir de España, Sofía se fue a comprar unas cremas a El Corte Inglés. Hombreeee... No era el momento».

Convencido de que el emérito llora lágrimas de amargura en Abu Dabi, Peñafiel vaticina que el rey Felipe «llorará lágrimas de sangre si su padre muere en el exilio». Pero no lo ve probable. Está convencido de que don Juan Carlos volverá tarde o temprano. «El problema es dónde va a vivir –se pregunta el periodista–. No entiendo cómo el duque de Alba, por ejemplo, no le ha ofrecido el palacio de Liria». Y recuerda que cuando Juan Carlos vino por primera vez a España, con 12 años, el duque de Montellano le cedió su palacio. «Y él y su familia se fueron a vivir a un piso».

En su último libro, Peñafiel rememora las cartas que un jovencísimo Juan Carlos escribía a su primer amor, Olghina. «Él entonces era de comunión diaria y lo más fuerte de las cartas es la letra de una ranchera», ironiza.

Otra amante

Borbón genéticamente puro, según lo definió su abuela Victoria Eugenia, el emérito no pasará a la historia como un hombre fiel. «Lo que no le perdonó Corinna es que él le confesara que tenía otra amante, una valenciana. Con Corinna, la única por la que estuvo a punto de divorciarse –explica Peñafiel– tuvo mala suerte, porque todas sus amigas entrañables habían sido hasta entonces muy discretas».

En lo de llorar, Peñafiel se solidariza con el emérito. «Soy también muy sentimental, y he sufrido mucho, porque perdí a mi única hija». Aquí el periodista hace un alto: «Nunca olvidaré que ese día el rey Juan Carlos me llamó por teléfono llorando». Donde no piensa emular al monarca es en los líos de faldas... «Tuve un primer matrimonio del que me divorcié para casarme con Carmen. Y no ha habido mucho más. He tenido mis admiradoras, mis amigas… Pero mujeriego no soy. Yo respeto mucho a la persona con la que vivo y nunca me ha gustado hacer daño a nadie».

Mujeriego no, y monárquico... «Tampoco. Conozco a tantos reyes en profundidad que no puedo ser monárquico», confiesa Peñafiel entre risas. Lo curioso es que alguien que trabajó dos años en las minas de León como ayudante de picador no tenga una conciencia más proletaria. «Yo he sido juancarlista», proclama. Y sí, hubo una época en la que este andaluz al rey Juan Carlos se lo compraba todo... Hasta un 'golden retriever'. Por él llegó a pagarle al monarca dos mil euros. «Era un perro casi humano, solo le faltaba hablar».