La reina Isabel II. /Archivo

La reina Isabel II. / Archivo

Isabel II, un reinado a todo color

La reina de Inglaterra, hoy de luto por la muerte de su marido, ha conseguido hacer de su cuidado estilismo su mejor seña de identidad

Gloria Salgado
GLORIA SALGADO Madrid

«Un uniforme icónico que sugiere continuidad y tradición». Así describió Anna Wintour, la todopoderosa editora jefa de la edición estadounidense de la revista Vogue, el estilo de la reina Isabel II, que este miércoles cumple 95 años. Fiel a una estudiada imagen desde la década de los 50, y pese a que desde que falleciera su marido Felipe de Edimburgo el pasado 9 de abril solo viste de negro, puede presumir de un vestidor copado de colores vibrantes que comparten espacio con tonos pastel, entre los que destaca un abundante surtido de amarillos, su color favorito.

La fórmula de la Reina se compone de abrigo recto de largo midi con broche en la solapa, a juego con uno de los sombreros de su extensa colección. Apasionada de las perlas -llevó 10.000 incrustadas en su vestido de novia, firmado por Norman Hartnell y pagado con bonos de racionamiento-, es raro verla sin el collar de tres hileras que le regaló su abuelo, Jorge V. El bolso, siempre de asa corta, suele ser negro de la casa británica Launer London, al igual que sus mocasines de cinco centímetros de tacón, confeccionados por la firma de calzado artesanal Anello & Davide. La misma que eligieron los Beatles para sus icónicas botas, Marilyn Monroe o los estilistas de vestuario de películas como 'La guerra de las galaxias', 'Indiana Jones' o 'El Mago de Oz'. Suyos son, por ejemplo, los zapatos rojos de Dorothy.

Escondidos bajo sus coloridos abrigos, Isabel II escoge vestidos o faldas con chaqueta en tonos igual de potentes o estampados, normalmente florales. Cuando es necesario que porte paraguas, opta por los transparentes -para que se le pueda ver la cara en todo momento- con el borde y el mango en el mismo color que su estilismo. En visitas más informales, especialmente cuando está en el campo, cambia los sombreros por pañuelos estampados. Cabe imaginar que, al igual que Carmen Lomana, tendrá habitaciones repletas de ropa y complementos y no armarios. Si alguien lo sabe es la modista británica Angela Kelly, una de sus personas de confianza y, desde 2002, asistente personal, asesora y curadora de Su Majestad la Reina, según reza su título oficial, además de diseñar su vestuario. Tal es su confianza que es la única persona a su servicio a la que ha otorgado permiso para que escriba un libro sobre su trabajo, en el que desveló detalles como que, tal y como se había rumoreado, ella se pone los zapatos de su Majestad para asegurarse de que sean cómodos y siempre estén preparados para cuando tenga que ponérselos. «Y sí, soy así de dispuesta», narra en la obra Kelly, a la que se conoce como guardiana de la Monarca. Diez años después de ser contratada, fue nombrada teniente de la Real Orden Victoriana «por sus servicios personales», y también le fue cedida una «casa de gracia y favor» en Windsor.

Para las cenas de gala o eventos más especiales, la reina Isabel II sustituye el negro por el blanco en vestidos de cuello redondo y manga larga. Lo que jamás modifica desde 1989 es el color -y marca- de su esmalte de uñas: el tono 'Ballet Slipper' de la marca norteamericana Essie, un sutil rosa palo con el que es fácil coordinar cualquier estilismo por llamativo que sea.