Imagen de Tamara Falcó e Íñigo Onieva (a la derecha) con unos amigos. / Archivo

Íñigo Onieva y la polémica sobre su fiesta tras su ruptura con Tamara Falcó

Una revista publica en exclusiva que el joven celebró una suerte de 'despedida de casado' en un exclusivo club madrileño

JOAQUINA DUEÑAS

De él siempre se ha dicho que es noctámbulo y fiestero por lo que nada mejor que salir de farra para quitarse las penas. La primera salida conocida de Íñigo Onieva tras la ruptura con Tamara Falcó habría sido a un exclusivo club de Madrid al que solo se puede acceder por invitación y cuyo principal activo es la discreción, ya que no pueden realizarse fotografías en su interior. Así lo ha contado en exclusiva la revista 'Semana'.

Mientras en los platós de televisión se relataba que el exnovio de la marquesa estaba desolado por haberla perdido y solo pensaba en poder recuperarla, parece que él se desquitaba disfrutando de una suerte de 'despedida de casado', nombre que le habría puesto el propio Íñigo. Y es que, tal como contó Tamara, después de «hincar rodilla» y pedirle matrimonio, él se sintió ligeramente mareado mientras decía «qué movida, qué movida». Quizás haber esquivado en el tiempo de descuento «la movida» ha sido motivo de celebración más que de tristeza. Según relata la publicación, Onieva y sus amigos llegaron al establecimiento a las 23.30 y estuvieron allí incluso pasada la hora de cierre.

Por el momento, el exnovio de Tamara no se ha manifestado públicamente y la prensa apostada a las puertas de la casa de su madre, Carolina Molas, no ha dado con él. A quien sí que han visto ha sido a un empleado de mudanzas sacando todas las pertenencias de Íñigo del piso que compartía con su novia para trasladarlas a casa de su madre. Mientras, las últimas afirmaciones apuntan a que el ingeniero estaría alojado en la casa de un amigo en la exclusiva urbanización madrileña de La Finca.

Niegan con absoluta contundencia que Íñigo se haya ido de fiesta ni que tenga intención, por el momento, de participar en ninguna. No es cierto, sostienen, que vaya a ir al cierre de las discotecas de Ibiza ni que vaya a volver de forma inmediata a sus trabajos físicos. Teletrabaja, organiza y gestiona como puede para cumplir con sus compromisos pero es consciente de que su presencia sería contraproducente. Hay excesiva excitación en torno a él. Por eso está refugiado en el mismo lugar al que acudió cuando se desató la tormenta y que no es ninguno de los referidos en los medios. Ha pasado de estar en México a Sotogrande, y de La Moraleja a La Finca. Quienes están cerca de él se hacen cruces ante las especulaciones aunque entienden el interés y saben que toca esperar. A pesar de los ataques, señalamientos y las referencias que han causado un daño irreparable en su imagen, tampoco se ajusta a la verdad que Íñigo esté pensando en iniciar acciones legales.

Por su parte, Tamara ha estado de viaje en México, donde ha hecho unas controvertidas declaraciones sobre relaciones y sexualidad. «Ahora estamos viviendo un momento muy complicado para la humanidad, hay tantos tipos distintos de sexualidades, hay tantos sitios distintos donde puedes ejercer el mal. Creo que en otras generaciones no era tan evidente», decía a un público entregado la hija de Isabel Preysler. Desde allí hizo también una entrevista para su revista de cabecera en la que reitera que le da «pena» la situación de Onieva y habla de perdón aunque en absoluto se plantea darle una segunda oportunidad.

La misma publicación recoge las aclaraciones de la representante de Tamara, Chus Martín, en las que desmiente que engordara su caché tras la ruptura o que se esté aprovechando económicamente de esta circunstancia.