El popular periodista de moda Carlos García-Calvo. / L.R.

Adiós a Carlos García Calvo, un cronista incomprendido

Debutó con la Movida de Madrid, hizo televisión con Ana Rosa Quintana y Marta Robles y escribió libros, el último sobre la reina Letizia

PILAR VIDAL Madrid

La muerte sorprendió repentinamente al cronista de estilo Carlos García Calvo en su domicilio de Madrid este martes, a los 76 años. Debutó con sus crónicas sobre la vida social de la de la Movida madrileña en la revista 'La Luna de Madrid'. Allí conoció a Agatha Ruiz de la Prada hace ya más de 40 años. «Me llamaba todos los días para insultarme y decirme que cómo podía ir tan mal vestida, con ese maquillaje y sin hacerme la manicura. Decía que por mi culpa mis hermanas se iban a casar mal. Pero aun así nos hicimos íntimos», cuenta la diseñadora.

Ambos han hablado mucho durante el coronavirus y ella prefiere recordarle como «el gran cronista de la época, pero incomprendido». Trabajó en el programa 'Extra rosa' presentado por Ana Rosa Quintana y Rosa Villacastín. «El creó su propio personaje y nos dio mucho juego. Tras esa etapa perdí el contacto, pero le seguí leyendo mucho sobre todo sus reportajes de verano porque escribía muy bien», recuerda Villacastín.

Hablar de García Clavo es sinónimo de esnobismo quizás por eso no caía bien a todo el mundo, pero tenía amigos muy valiosos, entre ellos Manolo Blahnik, Jaime de Marichalar o el modisto Lorenzo Caprile. Este último formaba parte de su círculo de íntimos amigos y guapos con los que le gustaba salir a cenar. La última vez fue hace menos de 20 días «estuvimos en el Thai Gardens, Rafa Ríos, él y yo», explica Caprile. «Para mí siempre será único, un periodista serio, al que conocí cuando empezaba en el 94 y nos hicimos amigos porque sabía mucho de la historia de la moda. Era un visionario».

García Calvo también escribió libros de gran éxito, como 'Agenda de la mujer A' y 'Cómo ser una mujer A'. Una de sus chicas A podría ser la periodista y escritora Marta Robles. Ambos demostraron mucha química en el plató de 'Gran Vía' en Telemadrid. «Era un hombre cultísimo, que sabía mucho de cine, historia, arte. Tenía un criterio propio inalterable en el mundo de la moda, que no es nada fácil», según Robles. Quien recuerda una curiosidad «No soportaba a las mujeres con el pelo largo. Cuando veía a alguna, le decía que se lo cortara. Yo le decía que tenía envidia porque él no tenía pelo».

Deja como obra póstuma un libro que verá la luz en unos meses 'La reina Letizia, de la A a la Z' de la Esfera de los Libros. «Seguro que dará mucho que hablar», opina Robles. Se ha marchado de forma discreta y elegante como a él le hubiera gustado y deja huérfano el corazón de Gilles, su otra mitad.