Britney Spears / REUTERS

Britney Spears, contra su padre: «Debería estar en prisión»

La cantante lucha en los tribunales por recuperar la independencia y su autonomía

JOAQUINA DUEÑAS

Britney Spears está en plena batalla judicial contra su padre para poder recuperar las riendas de su vida. La cantante lleva más de una década bajo la tutela de su progenitor y considera que ya ha llegado el momento de volver a ser libre. Desde el 2008, Jamie Spears y un fideicomiso supervisan todos los aspectos de su vida, desde los más prosaicos hasta los más íntimos. Tanto es así que, gracias a la declaración de la cantante ante la jueza hemos podido saber que lleva puesto un DIU y no le permiten acudir al médico para retirárselo y así poder tener un hijo. El control es total. «Señoría, mi papá y todos los involucrados en esta custodia, incluida mi manager, que tuvo un papel clave en mi castigo... deberían estar en prisión», relató la cantante. «No estoy contenta. No puedo dormir. Estoy enojada y deprimida. Lloro todos los días», confesó sobre su situación.

Cuando comenzaron a conocerse los detalles de la vida de la estrella gracias, entre otras cosas, a las peticiones públicas de su actual pareja, Sam Asghari, se desató un movimiento a su favor que pedía su liberación con el lema #FreeBritney. Asghari ha mostrado desde el principio apoyo incondicional a su novia y no ha dudado en decir lo que opina sobre su padre: «Tengo cero respeto por alguien que intenta controlar nuestra relación y arrojar constantemente obstáculos a nuestro camino», escribió en sus redes sociales. «En mi opinión, Jamie es un idiota total», dijo rotundo.

Este respaldo por parte de su novio y de sus seguidores ha supuesto un auténtico revulsivo para la cantante. «Antes creía que nadie me iba a creer. Creía que la gente se burlaría de mí. Pero ahora quiero recuperar mi vida. Ha sido suficiente», razón por la que ha decidido compartir su historia con todos los detalles de modo que el mundo sepa el calvario que está viviendo quien en su día fue la auténtica reina del pop. Sin embargo, esta no es la primera vez que se ve en los tribunales intentando poder decidir sobre sí misma. Ella misma así lo contó en su comparecencia telemática: «No he vuelto a juicio en mucho tiempo, porque no creo que me escucharon en ningún nivel cuando vine la última vez». Sin embargo, ahora está preparada, tanto que no dudó en afirmar que le gustaría «demandar a mi familia y compartir mi historia con el mundo».

En una declaración que duró en torno a media hora, dio muchos detalles de cómo había sido obligada a trabajar casi sin apenas descanso y a dar conciertos en contra de su voluntad. Así dice que sucedió con su gira de 2018. «Estuve de gira en 2018. Me vi obligada a hacerlo… Mi tutela dijo que si no hacía esa gira tendría que buscarme un abogado», explicó y añadió: «No estoy aquí para ser la esclava de nadie». Una situación que se le ha hecho insostenible. De sus palabras se destila que la estrella de pop solo quiere llevar una vida normal, dentro de lo posible. «Solo quiero tener mi propio dinero y poner fin a esto, que mi novio me lleve en su jodido coche», suplicó.

Y es que Britney sembró una serie de dudas sobre la gestión de su padre al plantear si tenía sentido que una persona bajo tutela legal pudiese ganar dinero (para otros). «Esta tutela está pagando el sueldo de mucha gente. Estoy harta». Para la diva, la custodia no ha tenido sentido en ningún momento ya que «le pago a la gente para que me controle. He trabajado desde los 17 años y esta custodia es un abuso», reprochó y comparó su situación con la de las víctimas de trata ya que está siendo obligada a trabajar contra su voluntad, «quitándome mis pertenencias, mi tarjeta de crédito, mi dinero, el teléfono, mi pasaporte y poniéndome en una casa donde trabajo para las personas que viven conmigo».

En febrero de este mismo año, el documental 'Framing Britney Spears' (Encuadrando a Britney Spears), de The New York Times ya daba las primeras pinceladas a través de allegados y de familiares de lo que ahora cuenta en primera persona. Y lo hace con el respaldo de miles de personas, algunas de las cuales se manifestaban a las puertas de los juzgados. Unos seguidores que, después de conocer su historia, quieren que su admirada estrella recupere la felicidad, más allá de si eso pasa por volver a los escenarios o no. Por ahora, lo que sabemos por boca de Britney es que está «cansada de sentirse sola». Solo quiere los mismos derechos que los demás, «tener un hijo, una familia. Todo eso».