El objetivo de la OSP es controlar los precios de los billetes entre Canarias y la península. / J.L.C.

Transportes estudia abrir una línea OSP con la península para poder establecer un precio máximo

El Ministerio coordina con el Gobierno canario un proyecto piloto con el fin de analizar cómo repercute el tope de tarifa en la conectividad

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ Madrid

El Ministerio de Transportes tiene sobre la mesa un proyecto piloto para poner en marcha una línea de Obligación de Servicio Público (OSP) entre Canarias y la península -aún por determinar origen y destino- para poder fijar un tope al precio de los billetes y comprobar su repercusión en la conectividad en función de la respuesta de las aerolíneas.

A propuesta del grupo de senadores canarios del PSOE, el departamento que dirige la ministra Raquel Sánchez ha puesto el foco en la figura de la OSP, que ya se aplica entre islas, como posible herramienta para controlar las tarifas de las conexiones con la península y evitar que los precios de los billetes se disparen de forma desproporcionada.

La experiencia piloto que el Ministerio quiere poner en práctica en coordinación con el Gobierno de Canarias se basa en la apertura de una línea OSP para estudiar el comportamiento del mercado y determinar si resulta viable, en cuyo caso se ampliaría a otras conexiones.

«El Gobierno estatal nunca se ha negado a establecer líneas OSP con la península», señala el senador por Gran Canaria Ramón Morales, portavoz del PSOE en la comisión de Transportes de la Cámara Alta, «de hecho ya se lo planteaba al principio de la legislatura pero llegó la pandemia y ha habido que esperar a que se normalizara la conectividad, aunque hay que probar primero a ver cómo funciona porque puede producir una disminución de horarios y frecuencias», añade.

El Ministerio teme que al establecer una tarifa máxima las compañías consideren que no les sale rentable prestar el servicio y lo que en principio se plantea como una solución para evitar incrementos desmesurados del precio de los billetes acabe por empeorar la conectividad de las islas con el territorio continental.

Otro de los riesgos que baraja Transportes es que las aerolíneas pongan todos los billetes al precio máximo establecido y no sea posible acceder a tarifas reducidas.

Morales aclara que la eventual puesta en marcha de líneas OSP con precios máximos no supone en ningún caso que desaparezca la actual bonificación del 75% para residentes. «Eso no está sobre la mesa, el descuento de residente se seguiría aplicando sobre la tarifa que se establezca», indica, «pero el objetivo es que los no residentes y el turismo peninsular puedan viajar a Canarias a precios razonables», añade.

El senador socialista recalca que incluso con el descuento del 75% los precios en fechas señaladas se disparan hasta hacerse «inasequibles» para una economía familiar media. «Hemos visto como en navidades es más barato volar a Nueva York que a Canarias y eso es lo que se trata de corregir», señala

La propuesta que los senadores socialistas canarios han trasladado a Transportes se va a convertir ahora -una vez que el Ministerio y el Gobierno canario ultimen la redacción definitiva- en el texto de una moción para su aprobación en la Cámara Alta y su posterior puesta en marcha.

No se espera que haya objeción por parte de la Unión Europea, porque este tipo de OSP ya funciona en otras regiones ultraperiféricas como Azores.