Imagen de un grupo de personas rescatadas esta semana en Lanzarote. / EFE

Más de 800 personas han llegado en patera al archipiélago desde el lunes

Octubre ya se coloca como el segundo mes del año con mayor presión migratoria, solo por detrás de septiembre, que contó 3.800 inmigrantes

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA

El ritmo de llegada de pateras a Canarias no disminuye este mes, a pesar de que en el último balance del Ministerio de Interior, hasta el 15 de octubre, se observaba una disminución con respecto a la quincena anterior. Desde el lunes se han contado un total de 836 personas a bordo de 17 embarcaciones, según la información recopilada de los servicios de rescate y emergencias. De estas, aproximadamente un centenar eran mujeres, 18 menores de corta edad y dos bebés.

Las últimas fueron rescatadas ayer. Dos de ellas cercanas a la costa de Fuerteventura, una con 41 inmigrantes de origen subsahariano y otra neumática con 44 que fueron trasladados y atendidos en el muelle de Puerto del Rosario, todos ellos en buen estado de salud, aparentemente. Una tercera llegó por sus propios medios a Playa del Inglés, en Gran Canaria, con 24 personas.

En general, la media diaria supera el centenar, aunque fue el miércoles el día más intenso del repunte de esta semana, ya que superó las 230 personas arribadas de forma irregular a las islas.

Estas cifras ya sitúan a octubre a corta distancia del récord de septiembre, en caso de que durante los próximos días se mantuviera la misma presión migratoria. Las instituciones ya preveían esta situación, debido a las condiciones favorables para la navegabilidad que se dan tradicionalmente durante los meses posteriores al verano. Sin embargo, organizaciones como CEAR han asegurado que hay que poner los datos en contexto, ya que el incremento de pateras y cayucos se ha observado de forma generalizada en durante todo el año.

De hecho, Interior cuenta un 83,3% más con respecto al mismo periodo de 2020. De las 31.000 personas que han llegado a España de forma irregular, prácticamente la mitad lo ha hecho por la Ruta Canaria. Este es, además, uno de los trayectos más mortíferos hacia Europa. Las diferentes rutas migratorias ya se han cobrado 786 vidas -entre ellas, 177 mujeres y 50 niños - lo que supone una media de algo más de tres por día y un incremento del 129% más que en 2020. Según datos de Naciones Unidas, sólo en agosto se produjeron 379 en la zona del Atlántico, aunque reconocen que el número real sea mayor, ya que son frecuentes los «naufragios invisibles».