NC extrema el alcance del acuerdo con CC por los recelos del PSC

07/10/2019

En Nueva Canarias tuvieron que emplearse a fondo en la redacción del documento programático después de que el presidente Ángel Víctor Torres acusara indirectamente a Coalición Canaria de intentar «permanentemente desestabilizar» al Gobierno que comparte con Román Rodríguez

El documento programático que da forma al acuerdo electoral de presentarse juntos Coalición Canaria (CC) y Nueva Canarias (NC) el próximo 10 de noviembre tardó más de lo que estaba previsto en llegar matizado y corregido a las manos del secretario general de CC, José Miguel Barragán. En ambas partes se asegura desde hace días que «está todo acordado, a falta de repasar la redacción de la exposición de motivos y cuadrar definitivamente las agendas», especialmente la del presidente de NC y vicepresidente del Gobierno, Román Rodríguez.

Sin embargo, un tema aparentemente de trámite como es el último repaso -los puntos esenciales de la llamada agenda canaria hacía tiempo que estaban claros- se convirtió en horas de espera, situación que en las filas de CC se vinculó con el mensaje que soltó el viernes por la mañana el presidente del Gobierno.

El también secretario general del Partido Socialista Canario (PSC), Ángel Víctor Torres, aprovechó el final de una conferencia que pronunció ante la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) para lamentar el «permanente afán» de desestabilizar a su Gobierno, según informó Efe.

Sin mencionar expresamente a CC ni mucho menos, al acuerdo en el que participa el socio más importante de su gabinete -NC-, Ángel Víctor Torres instó a que «abandonen ese afán de desestabilización permanente. La regeneración democrática también significa que quienes han estado durante años gobernando entiendan que han perdido el apoyo ciudadano, para también aprender desde otros lugares como la oposición y ser en el futuro una alternativa de gobierno como lo fueron en el pasado».

Suspicacias

Torres sacaba así a la luz las suspicacias que ha levantado en sectores de su partido la coalición electoral entre CC y NC, a pesar de que en la organización que dirige Román Rodríguez llevan días asegurando que esto no tiene por qué afectar al pacto de las flores.

Pero eso no termina de tranquilizar sobretodo a aquellos socialistas que, desde prácticamente se anunciara el cuatripartito, ven con precaución el papel de Rodríguez.

No ayudaron a despejar las dudas cuando el día en que se hizo público el tándem nacionalista, Barragán manifestó su confianza en que el acuerdo para el 10 de noviembre abriera la puerta a «otros momentos». Esto provocó que el coordinador autonómico de NC, Luis Campos, se viera en la obligación de salir a poner el freno.

Tampoco al saber que el presidente de NC figura entre los invitados a una cumbre nacionalista auspiciada por el expresidente de la Agrupación Herreña Independiente (AHI), Tomás Padrón, y su homólogo del Partido Nacionalista Canario (PNC), Juan Manuel García Ramos. Precisamente, tal cónclave se ha aplazado hasta después de las elecciones generales a petición de Nueva Canarias.

Paralelamente, Nueva Canarias intentaba asegurarse que al acto de la firma asistieran los miembros de la comisión negociadora de CC, que pasan por ser en estos momentos los principales defensores del acuerdo alcanzado: David de la Hoz (Lanzarote), Mario Cabrera (Fuerteventura) y Narvay Quintero (El Hierro).

Mucho más tibio se ha comportado el máximo dirigente de CC en Gran Canaria, Pablo Rodríguez; de hecho éste no da por confirmada su asistencia al acto que, en ambos partidos barruntaban para el próximo martes día 8 de octubre en Las Palmas de Gran Canaria.