La formación Sí se puede en Gran Canaria se disuelve

08/12/2018

La decisión del partido a nivel regional de pactar con Podemos es la principal dificultad para la organización insular, que rompió con la formación morada.

Las Palmas de Gran Canaria

La decisión de Sí se puede a nivel regional de entablar negociaciones con Podemos de cara a las elecciones del próximo año, y la negativa a alcanzar acuerdos con PSOE y Nueva Canarias, ha llevado a la asamblea de Gran Canaria a disolver el partido en la isla y a dar de baja a todos sus afiliados, según se aprobó el pasado lunes tres de diciembre.

Las caras más visibles de esta formación son la consejera del Cabildo María Nebot, el exconsejero insular Juan Manuel Brito, o el excandidato al Senado, José de León, aunque todos ellos se presentaron a los últimos comicios en las listas de Podemos.

En un comunicado, Sí se puede grancanaria señala que la asamblea nacional celebrada en septiembre adoptó como estrategia electoral concurrir a las elecciones de 2019 en confluencias, entre las que se considerará a Podemos, Izquierda Unida, Equo y otras organizaciones locales o insulares alternativas donde haya condiciones para ello. «En ningún caso», puntualizó la citada asamblea, «se contempla la posibilidad de sumar con PSOE o Nueva Canarias». En este momento, María Nebot forma parte del Gobierno insular con NC y PSOE desde la ruptura del Grupo de Podemos.

En este sentido, Sí se puede señala que la decisión de la asamblea regional de firmar una coalición electoral con Podemos supone «en la práctica, la imposibilidad de continuar con el proceso de construcción» de este partido en Gran Canaria «dado que no es posible llegar a un entendimiento por ninguna de las dos partes».

Por tanto, como consecuencia de la decisión adoptada por la formación a nivel regional, «no queda más opción que ratificar la decisión previa de Gran Canaria de no concurrir a las elecciones de 2019 y, consecuentemente, no dar continuidad al proceso de construcción del partido en la isla, procediendo a la disolución de la asamblea y la coordinadora insular y a la baja de todas las personas afiliadas».

Añaden que se trata de una decisión «difícil» pero que se adopta desde el convencimiento de que «es la única opción viable, y además la mejor, para no generar desencuentros innecesarios más allá de este tiempo electoral y para poder tender nuevos puentes en el futuro».