«Canarias no es cuestión de Estado con Pedro Sánchez»

06/08/2018

El presidente del Partido Popular de Canarias valora la nueva etapa de su formación política tras la llegada de Pablo Casado. Asier Antona (Bilbao, 1976) niega la mayor y sostiene que el PP canario no está mal colocado ante Madrid ni tutelado de repente por Casado. Asegura que hay sintonía y deja claro que acuerdos como el alcanzado con CC para los relevos en las autoridades portuarias no significan renunciar a una oposición contundente.

FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO las Palmas de Gran Canaria

Pablo Casado fue el ganador del congreso nacional y Soraya Sáenz de Santamaría quien lo perdió. ¿Pero perdió también Asier Antona?

— En absoluto. Lo ganó el PP. Con Pablo Casado, como él mismo ha manifestado, no pierde nadie y gana el PP. A partir de que hemos pasado en este congreso extraordinario, que se produce en un momento de excepcionalidad, por cuanto Rajoy anuncia su dimisión, todos nos ponemos manos a la obra.

— Pero usted apoyó a Sáenz de Santamaría.

— Es evidente pero ya lo he dicho muchas veces: lo hice por una sencilla razón, porque los afiliados en una primera vuelta, en Canarias dijeron ampliamente que apoyaban a Soraya y por tanto yo, con ese mandato como compromisario, creí que no podía dar la vuelta a esa decisión de los compromisarios. Desde la elección de Pablo Casado he tenido multitud de conversaciones con él, una persona con la que me une y larga y estrecha relación de amistad desde hace muchísimos años y lo que nos hemos puesto desde el primer minuto es manos a la obra, porque ahora lo importante es que el PP vuelva a ser alternativa de gobierno y vuelva a ocupar el poder.

— En esas conversaciones con el nuevo presidente del PP, ¿Casado le ha trasladado que ahora quien manda en Canarias es José Manuel Soria?

— No. Vamos a ver: el PP hace un año y cinco meses salió de un congreso y fue el primer territorio que, a través de un congreso con primarias, afrontó una renovación y tanto yo como la dirección del partido salimos con un respaldo del 96,8%, por tanto estamos más que legitimados para seguir trabajando. Lo ha dicho el propio Pablo Casado en privado y en público. Lo que hemos celebrado es un congreso extraordinario nacional y eso no va a tener ningún tipo de causa-efecto con las direcciones y los partidos a nivel autonómico.

— ¿Son los presidentes insulares de las islas capitalinas quienes peor colocados han quedado tras el congreso, pues tanto Australia Navarro como Manuel Domínguez iban en la lista de Sáenz de Santamaría?

— Todo lo contrario. Creo que ellos son también presidentes absolutamente legitimados, con el apoyo unánime del partido. Tanto Australia como Manolo Domínguez tienen un liderazgo indiscutible en el ámbito de sus respectivas islas y así lo ponen de manifiesto los apoyos en sus respectivos ámbitos de toma de decisiones. Ellos adoptaron también esa decisión, seguramente por la misma razón que yo, porque en Tenerife ganó mayoritariamente Soraya y por tanto el presidente insular tenía un mandato claro en esa segunda vuelta como compromisario, y en Gran Canaria ocurrió exactamente lo mismo: quien fue la candidatura mayoritaria por Gran Canaria fue la de Soraya Sáenz de Santamaría.

— ¿Qué papel jugó usted en la entrada de Sergio Ramos, que también iba en el equipo de Sáenz de Santamaría, en la dirección nacional con Pablo Casado?

— En las tres cuestiones que afectan a Canarias, tanto en la dirección del grupo en el Congreso de los Diputados, donde recuperamos posición con Guillermo Mariscal -lo tuvimos con Matilde Asián-, como en la dirección en el Senado, con Jorge Rodríguez, como en la dirección del partido, con Sergio Ramos, evidentemente el presidente del partido en Canarias tuvo una conversación previa con el presidente nacional. Fue una decisión en la que participé y evidentemente agradezco la sensibilidad de Pablo Casado, por cuanto Canarias está muy bien representada. Por primera vez en la historia hay un canario sentado en una secretaría ejecutiva en la dirección nacional del partido y también le quiero agradecer a Pablo Casado para recuperar ese papel protagonismo en las Cortes.

— ¿Comparte la lectura de que el PP nacional sale más derechizado?

— No lo creo. Lo que sí creo es que hemos vuelto a centrar debates ideológicos que eran importantes, como la defensa de la familia, que no supone que sea un PP más derechizado, sino que apostamos por la familia como núcleo fundamental. Que hablemos de la unidad de España no es que tengamos un discurso más de derechas, sino que el PP defiende la unidad de nuestro territorio. Que hablemos de que no podemos ceder al chantaje de los independentistas en Cataluña no significa que estemos más a la derecha, sino que son posiciones ideológicos del PP que creo que es fundamental haberlos recuperado. Creo que es importante que el electorado tenga clara nuestra hoja de ruta. No somos más de derechas o de izquierdas y lo ha dicho el propio presidente nacional: tenemos una posición de centro político a la derecha del Partido Socialista, y ahí caben todos... liberales, demócrata-cristianos, de derechas, de centro... Tenemos que abrir como un abanico el espectro de nuestro partido si queremos ser un partido mayoritario y de gobierno.

— Esa nueva etapa del PP ¿cómo se va a notar en Canarias en el curso político a la vuelta del verano? ¿Veremos un PP que se lleva mejor o peor que hasta ahora con CC?

— Tengo que decir una cosa clara: la dirección nacional del PP y su presidente han dado toda la autonomía, toda la libertad y todo el apoyo a la dirección autonómica del partido para tomar las decisiones que entendamos como lo mejor para el partido y para Canarias. Aquí el presidente nacional, como he visto en algunas interpretaciones, ni ha hecho indicaciones ni ha tutelado. Todo lo contrario. Lo que sí está claro es que el PP, en el papel de oposición que tenemos en Canarias, y ante el final de la legislatura, va a apretar el pie en el acelerador, porque hay asuntos de especial interés que ponen de manifiesto la pésame gestión que está haciendo CC, como es el caso de educación, políticas sociales o sanidad. En materia social seguimos en el vagón de cola y hay asignaturas muy importantes al inicio del nuevo curso como para que el PP distraiga la atención de lo importante. Vamos a hacer una oposición contundente, implacable, a CC, por cuanto que en minoría está y si quiere nuestro apoyo, tendrá que hacer cambios radicales en su política.

— ¿Cómo puede hablar de un PP en la oposición cuando esta semana hemos visto que se ha materializado el acuerdo con CC para el cambio en la Autoridad Portuaria de Santa Cruz?

— No tiene nada que ver la propuesta de nombramiento del presidente de la Autoridad Portuaria con condicionar o no la oposición en Canarias. Esto obedece a un acuerdo tomado entonces por el anterior Gobierno de España y el Gobierno de Canarias. Este nombramiento se había retrasado por cuestiones que tendrá que explicar en todo caso el Gobierno de Canarias. Pero insisto en que esto no condiciona ni limita la labor de oposición que tengamos que hacer en Canarias.

— ¿Hay vaso comunicante entre ese nombramiento y que no salga adelante una censura en La Laguna?

— Absolutamente nada que ver. Este acuerdo para el relevo en la Autoridad Portuaria se produjo muchísimo antes que la discusión sobre una posible censura en La Laguna. Quiero radicalmente separarlo. Lo que pase en La Laguna lo decidirá el grupo municipal con la dirección insular del PP en Tenerife. Evidentemente estamos coordinados y hablando mucho de lo que pueda pasar pero no tiene nada que ver una cosa y la otra.

— En el último mes se ha discutido mucho sobre la bonificación del 75%. ¿Estaba mal redactada la enmienda pactada por NC con el PP; ha habido mala gestión del PSOE o falta de sensibilidad ministerial?

— Ha habido una absoluta dejadez por parte del Ministerio de Fomento para la aplicación inmediata del descuento del 75%. Cuando se acordó el 75% para viajar entre islas, el PP lo aplicó de manera inmediata. No entendemos cómo hacen falta tres borradores de decreto. Hay una clara falta de voluntad política y creo que la prioridad del Gobierno de Sánchez no pasa por Canarias, como sí ocurría con Rajoy. Canarias era cuestión de Estado con el PP Canarias no lo es con Pedro Sánchez.

— En ese escenario, dice Fernando Clavijo que hace falta contar con partidos de «obediencia canaria». ¿Cómo se le queda a usted el cuerpo cuando lee eso?

— La época del caciquismo, de la obediencia, ha pasado ya e invito al presidente a tener claro que la única obediencia que cabe es al interés general de Canarias. No hacen falta ciudadanos o partidos obedientes. Más bien hace falta rebeldía para defender el interés general de Canarias.

— En septiembre todo el mundo estará pensando ya en las elecciones de mayo de 2019. ¿No hay ninguna duda de que usted será el candidato del PP a la Presidencia?

— Nuestro partido tiene perfectamente bien reglado el proceso de candidaturas. Hay un comité electoral autonómico presidido por Gabriel Mato y será ese comité quien proponga las candidaturas. Cuando toque y como toque se tomará la decisión más oportuna.