Antona pone el PP canario al servicio del nuevo líder

23/07/2018

El presidente regional de los populares no ve amenazado su liderazgo pese a que la victoria de Casado da alas a quienes lo cuestionan y ofrece «disciplina y colaboración» a la nueva dirección del partido. María del Carmen Hernández Bento y Manuel Fernández Vera entran en el Comité Ejecutivo Nacional

La victoria de Pablo Casado en la segunda y definitiva vuelta de las primarias del PP fue recibida ayer entre la delegación canaria con el mismo ánimo dividido con el que los compromisarios isleños llegaron al congreso nacional, aunque desde la aceptación del resultado de las reglas del juego de democracia interna que estrenaba el partido y con un llamamiento compartido a la unidad a partir de ahora.

El presidente regional de los populares, Asier Antona, que en la jornada del viernes rompió abiertamente la neutralidad para situarse al lado de Soraya Sáenz de Santamaría, fue de los primeros en felicitar al ganador y en ofrecerle plena colaboración. «He puesto el partido fortalecido y unido en Canarias a la entera disposición de la nueva dirección nacional», señaló, «con absoluta lealtad, disciplina e ilusión para trabajar con el objetivo de cosechar los mejores éxitos», añadió.

Antona considera que a Pablo Casado «no hace falta contarle cuáles son los retos y desafíos que tiene nuestra tierra de cara al futuro, porque conoce muy bien la agenda política de Canarias», y tampoco cree que su victoria implique una vuelta a las esencias del PP más conservador. «Ya acabó el debate interno y el debate de planteamientos ideológicos», expuso, «ahora el objetivo es ganar las elecciones, porque somos un partido de Gobierno».

Sin embargo, pese a las constantes apelaciones a la unidad interna, el incontestable triunfo de Casado ha dado alas al sector crítico del PP canario, que ve ahora el camino libre para intentar moverle la silla a Antona en un futuro congreso regional extraordinario a convocar en los próximos meses.

Fuentes de la delegación canaria atestiguan que con ese empeño se empezó a mover ayer el exministro José Manuel Soria, quien a través de María Dolores de Cospedal maniobró para que Casado incluyera en su Comité Ejecutivo Nacional a María del Carmen Hernández Bento y a Manuel Fernández Vega, «porque son los nombres que más podían molestar a Antona».

La inclusión de Hernández Bento -que se mostró «feliz, ilusionada y con ganas de trabajar»- y de Fernández Vega en el órgano de dirección del partido tuvo como consecuencia que se quedara fuera el diputado Guillermo Mariscal, pese al intenso trabajo que este llevó a cabo para sumar apoyos al hoy ya presidente del PP y a su gran afinidad personal.

«La lista de vocales del Comité Ejecutivo Nacional refleja la búsqueda de acuerdos con el resto de las candidaturas», aseguró Mariscal; «las ambiciones personales deben quedarse en un segundo plano», añadió.

En todo caso, recuerda que la próxima semana tendrá que cerrarse la configuración de los nuevos órganos del PP, con reparto de secretarías y áreas de coordinación, además de las nuevas direcciones de los grupos parlamentarios de Congreso y Senado.

Respecto a las consecuencias que la victoria de Casado pueda tener en Canarias, Mariscal se limitó a señalar que «ahora es el momento de reflexionar y de marcar directrices sobre qué partido queremos y qué personas son las más útiles para recuperar el poder en el ámbito nacional, pero también en el autonómico y local».

El diputado por Las Palmas considera legítimo que la dirección del PP canario haya apoyado a Sáenz de Santamaría, pero considera poco coherente la postura de quienes «predicaban a favor de una supuesta neutralidad pero no la pusieron en práctica».

Antona asegura no sentirse cuestionado, ni cree su liderazgo se vaya a ver amenazado tras la renovación de la cúpula del PP bajo la presidencia de Casado. «No tiene nada que ver», asegura, «una cosa es elegir al presidente nacional y otra es la dirección autonómica, y a mí el partido me eligió hace un año con el 98% de los votos», recuerda.