El Parlamento no toca las retribuciones

05/08/2019

Por primera vez, la Mesa que preside Gustavo Matos decide mantener la cuantía de los sueldos y las dietas tras el aumento que recogen los Presupuestos del Estado para funcionarios públicos. Las indemnizaciones siguen siendo irretenibles al exceptuarse de los rendimientos íntegros del trabajo

Los diputados autonómicos cobrarán lo mismo que sus compañeros de la anterior legislatura en 2019. La Mesa del Parlamento ha dictaminado mantener las retribuciones en el mismo nivel, lo que incluye tanto sueldos como dietas, según informa el presidente del Parlamento, Gustavo Matos.

La decisión es inédita puesto que era costumbre que los órganos rectores de la Cámara, cada vez que empezaba una legislatura, actualizaran las nóminas siempre al alza, como han hecho en otras instituciones de ámbito local.

No obstante, el importe de los sueldos que cobran hoy en día sus señorías incluye el aumento del 2,25% que recogen los Presupuestos Generales del Estado aun prorrogados. El porcentaje deriva de un acuerdo al que el Gobierno que presidió Mariano Rajoy llegó con los sindicatos de la Función Pública, mediante el cual se arbitraban subidas salariales continuadas desde el año 2016 hasta 2020. Una coletilla en la ley permite aplicarla a los altos cargos.

En el portal de transparencia, la información suministrada sobre las retribuciones de los diputados no está actualizada. La que fue presidenta del Parlamento, Carolina Darias, terminó el año 2018 cobrando 3.975,09 euros brutos mensuales; su sucesor en el cargo, podría estar por encima de los 4.000 euros con el incremento del 2,25%.

A ello hay que sumar el complemento al cargo que era 2.239,63 euros hasta diciembre de 2018; en la actualidad podría estar en torno a los 2.290 euros aproximadamente.

Las vicepresidencias, secretarías, las presidencias y portavocías de grupos parlamentarios, así como los portavoces suplentes cobran el mismo sueldo base que los diputados rasos. Los complementos al cargo son los que diferencian el estatus retributivo.

Excluyendo al del presidente, dichos complementos pueden oscilar entre 1.071,7 euros más y los 535,84 euros en la escala inferior.

En cuanto a las dietas, la Mesa de la X legislatura tampoco ha tocado su cuantía. En cambio, sí ha modificado la denominación.

El Boletín Oficial del Parlamento publicado el 25 de julio recoge un acuerdo por el que se «sustituye el término dietas por el de indemnizaciones en los acuerdos de la Mesa de la Cámara».

Se agrega que «dichas cantidades están destinadas a cubrir los gastos que les origine la actividad parlamentaria» -aunque siguen sin vincularse a justificación mediante factura- y se vinculan a los «rendimientos íntegros del trabajo» al referirse al artículo 17.2.b), in fine, de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio.

Según este precepto, están consideradas como rendimientos «las cantidades que se abonen, por razón de su cargo, a los diputados españoles en el Parlamento Europeo, a los diputados y senadores de las Cortes Generales, a los miembros de las asambleas legislativas autonómicas, concejales de ayuntamiento y miembros de las diputaciones provinciales, cabildos insulares u otras entidades locales, con exclusión, en todo caso, de la parte de aquellas que dichas instituciones asignen para gastos de viaje y desplazamiento». Sin embargo, la ley las exceptúa de retención.

El órgano rector ha precisado el soporte legal de este tipo de cobros que engordan las nóminas de los diputados.

En función del cargo y la circunscripción de la que hayan salido elegidos, hay parlamentarios que con dedicación exclusiva pueden cobrar desde 180 euros hasta 60 euros por asistencia o «responsabilidades de gobierno y gestión permanente al frente de la Cámara».