El Diputado del Común promete involucrarse con los inmigrantes

23/06/2018

Rafael Yanes advierte que la neutralidad impuesta por el cargo no le hará permanecer impasible ante quienes sufran cualquier tipo de discriminación, la desprotección de menores y desahucios.

Rafael Yanes suma su nombre al de los responsables políticos que han puesto el broche de oro a su «extensa e intensa» carrera política en el Diputado del Común. Ayer, en su discurso de toma de posesión, confesó que «nunca hubiera imaginado poder acabar mi trayectoria política en un destino tan hermoso como éste, el de proteger a los más débiles de la sociedad».

Sin embargo, Yanes quiso dejar clara su intención de que no pasará desapercibido en la «defensa de los derechos de la ciudadanía». Especialmente combativo se manifestó con determinadas situaciones generadoras de debate público. «No seré neutral -advirtió- ante la brecha salarial de mujeres y hombres o cualquier otro tipo de discriminación, ante la desprotección de los menores, desahucios, condiciones laborales de las kellys, la violencia que se ejerce contra los derechos de los presos canarios que están en cárceles extranjeras ni ante las personas que llegan a Canarias huyendo de guerras y miseria».

El comisionado parlamentario estuvo arropado por una nutrida representación del Partido Socialista Canario (PSC), tanto a nivel orgánico -vicesecretaria de Acción Política, Nira Fierro-, como institucional -delegada del Gobierno, Elena Máñez, el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar y la portavoz del grupo Socialista, Dolores Corujo, entre otros-.

Ante ellos y del resto del público que asistió al Salón Europa del Parlamento, el nuevo titular del Diputado del Común hizo un alegato de la política como una actividad «noble» y «honesta». Cuestionó a los que «elogian a la institución por actuar alejada de la política», cuando «gracias a los políticos» se salió de una época en la que gran parte de la cultura estaba prohibida y «recuperamos la ansiada libertad».

No obstante, «hoy vivimos un tiempo diferente», lamentó. «Algo habremos hecho mal» por lo que urgió a «reparar el descrédito con honestidad, transparencia y credibilidad».

Reconoció haberle resultado «difícil» tener que desprenderse del carné socialista obligado por su nueva responsabilidad, pero advirtió que «ello no implica que deba renunciar a mis principios o a mi trayectoria, como no lo haré», añadió