Cinco partidos aíslan a Podemos al apoyar la reforma estatutaria

07/10/2018

Coalición Canaria y el grupo Mixto diluirán su rechazo a la reforma electoral en el único informe que el Parlamento enviará al Senado. El grupo de Noemí Santana amenaza a la Mesa con llevarla al Constitucional por no dejarle defender con más tiempo su posición contraria al nuevo estatuto

El Parlamento de Canarias enviará al Senado su posición respecto de la reforma del Estatuto de Autonomía en un único informe que, si se cumplen todas las previsiones, será favorable.

La Mesa y la Junta de Portavoces acordaron seguir el mismo procedimiento que se aplicó al posicionarse sobre otra de las grandes reformas que Canarias tiene en el Senado, la de los aspectos económicos del Régimen Económico y Fiscal (REF).

Esto ha tenido dos consecuencias. La primera es que se han descartado los votos particulares que pudieran emitir grupos parlamentarios que mantienen discrepancias sobre algunos apartados de la reforma estatutaria. Es el caso de Coalición Canaria (CC) y el grupo Mixto.

Ambos mantienen su rechazo a la reforma electoral contenida en el nuevo Estatuto de Autonomía. Sin embargo, han desistido de provocar votaciones separadas por la «gran preocupación que tenemos de que se puedan precipitar las cosas en el Estado y se frustre la aprobación de la reforma estatutaria», explicó el portavoz del grupo Nacionalista, José Miguel Ruano.

En este sentido, el diputado de Nueva Canarias (NC), Luis Campos, apreció la premura de colocar el pleno monográfico para dentro de dos días. «Se fortalece en Canarias el acuerdo al que hemos llegado los partidos con este asunto», indicó, «especialmente con el tema electoral», añadió.

Sin embargo, Podemos quedará fuera del informe probablemente favorable. El grupo que dirige Noemí Santana llevará al pleno una propuesta alternativa, igual que ocurrió cuando se debatió la reforma del REF.

La portavoz volvió a pedir en la Junta de Portavoces mayor cantidad de tiempo para su grupo, al defender en solitario su informe frente a los cinco restantes que, con sus respectivas diferencias, abogarán por la aprobación de la propuesta conjunta. El planteamiento provocó un «áspero enfrentamiento» entre Santana y Ruano, según varias versiones, que acabó frustrando la aspiración de Podemos y amenazando éste con volver a llevar a la Mesa de la Cámara ante el Tribunal Constitucional por «vulneración de derechos».