Negrín no atiende al aviso de ilegalidad y acelera el trámite

Le da igual el aviso de la secretaria del Consejo Rector de que está cometiendo un «fraude de ley» y desoye también a los otros dos consejeros, que le instaron a no seguir adelante. Santiago Negrín continúa a lo suyo y este miércoles contactó con las tres empresas que concurrieron al concurso de informativos de Televisión Canaria para que presenten sus propuestas.

El procedimiento negociado y sin publicidad que anunció, lo que habitualmente se conoce como una adjudicación a dedo, está en marcha. Las productoras Nuntium TV, Liquid Media y Videoreport Canarias, que se presentaron al concurso para los informativos de Televisión Canaria, recibieron ayer una comunicación de Negrín, que actúa en su condición de administrador único de la sociedad mercantil Televisión Pública de Canarias, fijado un plazo de diez naturales a contar desde hoy, Jueves Santo, para presentar las ofertas. Los sobres, según avanzó el periódico digital Canariasahora, serán abiertos el lunes 9 de abril.

Como se recordará Nuntium TV está participada por Editorial Prensa Ibérica, dueña en Canarias de La Provincia y La Opinión de Tenerife, y Prisa (propietaria, entre otros medios, de la Cadena SER); Liquid Media es del grupo Mediapro, controlado por un fondo de inversión chino y presidido por el empresario catalán Jaume Roures; y Videoreport Canarias, actual prestataria del servicio, está participada, por la editora de CANARIAS7.

Santiago Negrín acelera así el procedimiento y lo hace desoyendo a la secretaria del Consejo Rector de Radiotelevisión Canaria, Cristina Duce, quien dejó constancia el martes en la reunión del máximo órgano de dirección del ente de que ya había advertido a Negrín de que su actuación en el concurso era un «fraude de ley». Se refería Cristina Duce al hecho de optar por el negociado sin publicidad tras la singular interpretación que hizo Negrín de la resolución que le había enviado el pasado viernes la mesa de contratación. En la misma le planteaban la diferencia de pareceres en el seno del Consejo, con una parte defendiendo la continuidad de la licitación y otros planteando el desistimiento, esto es, anular el procedimiento ante la evidencia de que los fallos cometidos por las empresas al incluir la documentación en los sobres eran consecuencia de las «incongruencias», «ambigüedades» y el «oscurantismo» del pliego. Y lo que hizo Negrín fue obviar esto último y declarar desierto.