Entrevista a Antonio Morales

«Me gustaría repetir este pacto progresista en Gran Canaria»

03/06/2018

El presidente del Cabildo de Gran Canaria no ve incoherencia alguna entre el voto de NC a favor de los presupuestos del Estado y el apoyo a la moción de censura. Antonio Morales (Agüimes, 1956) hace balance de los tres años al frente de la institución y avanza su deseo de ser nuevamente candidato, así como de repetir el pacto «progresista» con el PSOE.

— El lunes acabó el debate sobre el estado de Gran Canaria. ¿Qué utilidad tiene una sesión de este tipo, habida cuenta de que lo que se expone son dos visiones enfrentadas de una misma realidad: la del grupo de gobierno y la de la oposición?

— La Ley de Cabildos la hizo gente que conocía muy poco la realidad de los cabildos. Este es un debate más propio del Parlamento y menos mal que nos pusimos de acuerdo en limitar las propuestas de resolución. En todo caso, no me parece mal que se pongan sobre la mesa esas dos visiones. Y evidentemente después los medios están llamados a hacer un análisis de lo que se plantea en el debate. El grupo de gobierno presentó unos datos y desde la oposición no se aportan datos, pero se niega validez a los que aportamos nosotros. Esos datos reflejan una realidad objetiva: la isla va mucho mejor que cuando asumimos el gobierno. Y la evolución de la mayoría de los datos está por encima del resto de islas.

— Pero el PP hace suyos unos datos, elaborados en parte por el Cabildo de Tenerife, que no dicen exactamente eso.

— Yo no he visto esos datos. Es verdad que todavía Tenerife supera a Gran Canaria en algunos indicadores pero si vemos la evolución desde 2015, estamos mucho mejor.

— La isla puede ir mejor en los indicadores económicos, pero ¿de verdad le va mejor a los grancanarios?

— No tenemos aún ese dato. Estamos intentando contrastar ese dato pero aún no se ha publicado. Entendemos que si ha mejorado la situación económica, puede haber mejorado la de los ciudadanos, pero esperamos a que el Istac publique esos indicadores. Dicho esto, estamos en contra de lo que plantean algunos empresarios, que dicen que una subida de salarios va en contra de la competitividad. Es evidente que sigue existiendo precariedad, pobreza y exclusión social, y no entiendo que haya empresarios que ni lo reconozcan.

— Este grupo de gobierno ha sufrido en algunos momentos la crítica de que frenaba proyectos empresariales. ¿Siguen llegando al Cabildo llamadas de empresarios o dirigentes patronales porque se paralizan inversiones o se ponen más trabas que en otras islas?

— No. Primero, porque eso es radicalmente falso. Siempre he dicho que me den un ejemplo de alguna inversión que el Cabildo haya paralizado y la respuesta es que ninguna. Curiosamente hay sectores empresariales que a veces han podido lanzar ese mensaje, pero después no los escucho preguntando qué ha sucedido con la Ley de Modernización Turística. No los escucho diciendo que esa ley está entorpeciendo el desarrollo de Gran Canaria. Están callados... O no los escucho diciendo que el decreto para el turismo vacacional se ha elaborado desde el Gobierno con Ashotel [patronal hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife]. A veces se lanza aquel mensaje intentando generalizar pero después, en petit comité, señalan a una administración que no es el Cabildo, y a la que no se atreven a señalar directamente. En todo caso, tampoco espero aplausos de empresarios que me critican al tiempo que hacen loas a Fernando Clavijo y escriben cartas de amor a Soria.

«Me gustaría repetir este pacto progresista en Gran Canaria»

— ¿Ha habido algún gesto del Gobierno canario, ya sea desde Hacienda o Presidencia, para acercar posiciones ante el informe sobre desequilibrios?

— No, ninguno.

— ¿Lo esperaba?

— Vamos a ver: yo tengo clarísimo que aquí hay una estrategia elaborada desde hace muchos años para intentar controlar el centro de poder de la autonomía. Por eso no se aportan cifras, por eso no se transparenta el nivel de recaudación por islas, ni las inversiones por islas... Por eso el Gobierno nos contesta: ‘Busque usted los datos por su cuenta’. Y me extraña el silencio, cuando no la complicidad mediática, empresarial o política, de una parte de sociedad ante esto. Si uno mira lo que pasa en el Cabildo, al final el grupo de gobierno termina rodeado del PP, que pacta con Coalición Canaria, y de Unidos, que también pacta con CC.

— ¿Le ha sorprendido especialmente el giro en este asunto de Unidos y en concreto de Bravo de Laguna, que en la pasada legislatura denunció también esos desequilibrios?

— Me ha sorprendido muchísimo su posición. Yo se lo dije en el pleno esta semana, porque más parecía una posición instrumental para sacar réditos que para defender a Gran Canaria, porque si no, no hay quien entienda cómo hace tres años estaba en una posición y ahora es radicalmente distinta. Y además en una entrevista en Diario de Avisos habla de Fernando Clavijo como un presidente extraordinario. Me sorprende que se cree una comisión sobre el desequilibrio, que se pongan todos los datos sobre la mesa y que haya gente que gira de repente. Insisto: me preocupa que una parte de la sociedad civil grancanaria asuma esto con absoluta normalidad.

— Hablando de los medios, desde la oposición le echan a usted en cara que sale demasiado en las fotos en la prensa. ¿Está usted robándole protagonismo a los consejeros?

— En absoluto. Todos conocen mi manera de trabajar y me gusta rodearme de equipos. Es evidente que el presidente del Cabildo por una parte es requerido por la sociedad, y procuro en la medida que puedo atender esa demanda. No me ha gustado nunca ser un presidente o un alcalde de despacho; entiendo que hay que estar en contacto con la sociedad, transparentando así también la acción de gobierno.

— En una entrevista anterior le pregunté por el riesgo de que el vicepresidente y consejero de Obras Públicas y Deportes no pudiese compaginar esas funciones con las de secretario regional del PSOE. Pasados los meses, ¿tiene usted queja de una posible dejación de las responsabilidades insulares por parte de Ángel Víctor Torres?

— No, no. No hay dejación. Entre otras cosas porque detrás de él hay un equipo que en todo momento es capaz de reaccionar. Despacho con él además todos los lunes y coordinamos las actuaciones.

— Queda un año para las elecciones y las maquinarias de los partidos empezarán a funcionar en breve para hacerse notar y buscar votos. ¿Teme fricciones con el PSOE?

— Creo que no. Hasta ahora ha habido un pacto que ha funcionado bien, desde el respeto a la autonomía de los grupos y desde la coordinación como grupo de gobierno.

— ¿Ha hecho ya el ejercicio mental de pensar qué candidato le gustaría encontrar en el lado del PSOE?

— No, aún no...

— ¿Y si es Luis Ibarra?

— De verdad que no he hecho ese ejercicio. Seré respetuoso con lo que decida el Partido Socialista, podré tener una valoración mejor o peor de cada uno, y podré tener relaciones personales mejores o peores con cada uno, pero lo que sí digo es que me gustaría repetir este pacto progresista para Gran Canaria. Cosa que tampoco depende de mí. Dependerá también de si Nueva Canarias decide si soy o no candidato.

— No me diga que tiene dudas.

— No hay una decisión formal.

«Me gustaría repetir este pacto progresista en Gran Canaria»

— ¿Pero le gustaría ser candidato?

— Sí, sí. La verdad es que no pondrá ninguna objeción si el partido lo plantea.

— Es usted un gestor de ciclos largos. ¿Se ve también 28 años como presidente del Cabildo?

— [Sonrisas] No. Física y humanamente es imposible pero sí que me gustaría dejar claro que uno de los problemas de este Cabildo, a diferencia de otras islas, es que no se ha dado continuidad a los proyectos porque cada cuatro años ha habido alternancia y no ha sido posible dar continuidad y estabilidad. Creo que este gobierno insular tiene un proyecto, tiene ideas para el futuro de Gran Canaria, y me gustaría desarrollarlas.

— ¿Veremos a los consejeros no adscritos que están en el grupo de gobierno en su misma candidatura?

— No lo creo. Una consejera pertenece a una organización distinta, que es Sí Se Puede, y otro consejero no pertenece a ningún partido. Sí Se Puede es una organización distinta con la que puede haber acuerdos o no. En todo caso, no me importaría contar con ellos en el equipo.

— ¿Le quita el sueño la denuncia en la Fiscalía a partir del informe de la Audiencia de Cuentas sobre la gestión del Ayuntamiento de Agüimes cuando usted era alcalde?

— No. En absoluto. Sabemos que la denuncia, que no me quita el sueño, se puede dilatar en el tiempo, pero es evidente que la Audiencia no constata ilegalidad alguna, porque en caso contrario está obligada a dar traslado al Tribunal de Cuentas y a la Fiscalía. No hay ni siquiera irregularidades; son interpretaciones de dos auditores, el de la Audiencia y los habilitados nacionales del Ayuntamiento. Lo que sí me quita el sueño es que se pueda manipular por un medio de comunicación la realidad para hacer daño. Eso me produce una enorme desazón. Me ocupa y me preocupa porque creo que los medios son un pilar de la democracia, pero cuando se quiebran sus funciones, se quiebra en parte la democracia. Y eso pasa cuando se manipula, de manera interesada, torticera, para ponerse de lado de un parte en conflicto, para favorecer a un partido político en concreto.

— ¿Cuántas veces le han dicho eso de que un político con un cargo público critique tanto a los medios, o a algunos medios, no encaja demasiado bien en una democracia?

— A ver: nunca nos debemos negar a trasladar toda la información que demanda un medio; debemos respetar la tarea de los medios; su labor es respetable y podemos pensar distinto. Pero cuando se traspasan las fronteras, cabe la crítica, y eso también afecta a los medios de comunicación. La libertad de expresión no puede amparar la vulneración de derechos fundamentales.

— Y la investigación en torno a la residencia de ancianos de Agüimes, ¿sí le quita el sueño?

— No, no. Tampoco. Jamás en mi vida he actuado al margen de los órganos de control y no he tomado ninguna decisión sin ese aval técnico. Nunca he forzado una decisión técnica. Hasta ahora, en este caso, los tribunales nos han dado la razón. No sé qué sucederá en el futuro; en todo caso, si no nos dieran la razón, estamos hablando de unas cantidades mínimas al Cabildo o a los que han reclamado que no suponen ningún esfuerzo al Ayuntamiento