José Miguel Barragán, en el Parlamento, saluda al presidente canario. / EFE

Debate de la nacionalidad canaria

CC asegura que el archipiélago tiene«el peor presidente en el peor momento»

Señalan «sumisión» a Madrid y falta de autocrítica, así como de propuestas concretas para la reactivación social y económica de las islas

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria. Coalición Canaria no ve una hoja de ruta realista en la gestión del Gobierno de Torres. Faltan propuestas concretas y autocrítica para abordar lo que ha fallado hasta ahora. Así lo manifestó en el debate del estado de la nacionalidad canaria el portavoz del principal partido de la oposición, José Miguel Barragán, que criticó la autocomplacencia que ha guiado el discurso del presidente canario, al que calificó como «el peor en el momento más difícil».

En el contexto de la crisis sanitaria, que ha disparado todos los indicadores socioeconómicos en las islas, Barragán reclamó al Gobierno que deje de «dar tumbos» y explique qué medidas y soluciones hay previstas para controlar la pandemia si no se avanza en el ritmo de vacunación, así como en la reactivación del tejido económico canario. En este sentido, acusó al Ejecutivo de pasividad a la hora de garantizar la seguridad sanitaria después del confinamiento, ya que a pesar de que el aislamiento geográfico suponía un factor favorable, las restricciones no se concretaron hasta después del verano lo que lastró la Navidad y la Semana Santa. Esta falta de previsión, según el portavoz de CC, «ha tirado por la ventana la posibilidad de recuperar los mercados», ya que los países emisores no confían en Canarias como un destino seguro al que viajar.

Frente a estas críticas, Torres recordó el anuncio de los 1.000 millones de euros que inyectará el Gobierno de Pedro Sánchez en ayudas a empresas del sector servicios y turístico. Una noticia que parece que no convenció a los miembros de CC, quienes solo ven titulares en las medidas del presidente. «¿Dónde están los proyectos a corto, medio y largo plazo», apostilló. De ahí que los nacionalistas recordaran el paquete de 14 medidas concretas que presentaron para intensificar el proceso de vacunación, proteger el empleo, diseñar un plan especifico que dé respuesta a las demandas del sector en las islas y recuperar la conectividad.

El debate en el terreno económico fue de guante blanco. Aunque Barragán acusó a Torres de buscar el consenso para firmar con la oposición el Plan Reactiva, insistió en que aún no se ha desarrollado ni está funcionando como debería. «No hay prioridad ni propuestas de adaptación a las nuevas olas de contagio», indicó, señalando opacidad en las reuniones de seguimiento con los miembros del pacto, así como retrasos en ciertas reformas legislativas que podrían agilizar la recepción y gestión de los fondos. Unas críticas a las que Torres asistió incrédulo recordándoles que el grupo les había tendido la mano desde el principio.

Sumisión ante Madrid

Los nacionalistas fueron más duros en el tema migratorio y acusaron a Torres de «sumisión ante Madrid», como si en lugar del presidente de Canarias fuera el delegado del Gobierno de España. Critican que la visita de los ministros Marlaska y Escrivá no sentó ningún precedente y que el socialista esté permitiendo que su tierra se convierta en una cárcel y un muro de contención. Achacan la mala gestión a la falta de nervio del presidente canario para alzar la voz y conseguir que se desarrollen políticas diplomáticas efectivas y se faciliten las derivaciones a la península.

El socialista, en cambio, lanzó puntas al asegurar que su ejecutivo ha conseguido más gritando menos. Reconoció que no había habido ningún éxito en la gestión del fenómeno migratorio, ya que lo atribuye a un problema europeo que escapa de la capacidad de acción de Canarias. Sin embargo, Torres sí valoró estar haciendo el máximo esfuerzo dentro de sus competencias y señalo que fueron los primeros en exigir a Marlaska una solución en Arguineguín. Así, pidió a la oposición que dejara de hacer política en relación a este asunto y de lanzar mensajes xenófobos que confunden a la población.