El Estado asegura que la vuelta a hoteles de inmigrantes es un caso puntual

El Ayuntamiento de Antigua asegura que denunciará a los responsables de esta medida y pide trasladarlos a otro sitio

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El traslado de unos 50 inmigrantes desde la Nave del Queso, en Fuerteventura, a establecimientos hoteleros ha vuelto a encender las alarmas del sector turístico y las corporaciones locales, que no ven con buenos ojos la medida después de que el ministro de Interiores, José Luis Escrivá, se comprometiera a vaciarlos, puesto que se trataba de una solución temporal ante el volumen de llegadas y falta de instalaciones de acogida propias en las islas.

Sin embargo, la Delegación del Gobierno en Canarias asegura que esto no implica la vuelta de los migrantes a los hoteles, sino que se trata de un hecho puntual en la isla. El traslado se realiza, explican, a un centro de gestión conjunta entre el Gobierno canario y el Estado para que los positivos de covid puedan alojarse durante el periodo de cuarentena, vigilados por la Consejería de Sanidad, lo que, además, servirá para aliviar la presión del centro.

Precisamente, el virus es lo que ha impedido vaciar por completo los establecimientos hoteleros del sur de Gran Canaria: alrededor de 230 migrantes se encuentran aislados en uno de ellos, en Amadores, y otros 41 que se encuentran fuera de la red del Estado han sido acogidos por un empresario de manera altruista. Así lo aseguró el pasado viernes la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, que añadió que se le abrirá un expediente. A los adultos se le añaden otros 463 supuestos menores acogidos en tres hoteles, a la espera de la confirmación de las pruebas aunque, según la alcaldesa, la mitad podrían superar la mayoría de edad.

«Es una vergüenza por parte de la Delegación en Fuerteventura no haber dado ningún tipo de aviso sobre este alojamiento completamente irregular»

Matías peña

Por otro lado, en el sector turístico se confrontan las opiniones, si bien en la isla capitalina en principio no tienen reticencias respecto al compromiso del Estado, en Fuerteventura una veintena de empresarios del sector en Caleta de Fuste y representantes del Ayuntamiento de Antigua se concentraron el lunes a las puertas del hotel Costa Caleta en señal de protesta. El presidente de la Asociación de Empresarios Turísticos de Caleta de Fuste, Francisco Ufano, manifestó a EFE que dicha zona lleva 16 meses luchando contra la pandemia, con casi todos sus establecimientos cerrados y esperaba «ver la luz» el 16 de mayo con la apertura del mercado de Reino Unido. En cambio, creen que el traslado de los migrantes va a «nublar» esas expectativas y pondrá en riesgo la economía de una localidad de la que dependen cientos de puestos de trabajo, según el Consistorio. Además, para su alcalde, Matías Peña, esto supone «un ataque directo del Estado» y ha anunciado que denunciará a los responsables de la medida, puesto que estas personas requieren una atención social y sanitaria diferenciada.

En una reunión mantenida ayer con el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, y representantes de la Asociación de Empresarios, pidió su apoyo para trasladarlos a otro emplazamiento. «Queremos unas condiciones dignas para los inmigrantes, ellos no tienen culpa , pero el problema es generado por la gestión de la Administración , sin aviso previo, y de forma arbitraria», exclamó Peña.

En Gran Canaria, en cambio, el presidente de la patronal hotelera de Las Palmas, José María Mañaricua, asegura que no tienen ninguna constancia de que el Estado vaya a aplicar de nuevo esta medida en la isla. En lo que sí se muestra contrariado es en dos asunto ya reivindicados por múltiples sectores: el desbloqueo de las personas migrantes y el reparto equitativo y solidario entre el resto de comunidades autónomas. «El destino final de los inmigrantes no son las islas, y la presión migratoria tampoco puede recaer solamente en Canarias, por lo que seguimos apelando a esa corresponsabilidad del resto de territorios», insiste.