El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno. / EFE

Escrivá señala a cabildos y ayuntamientos como obstáculo para ampliar la acogida inmigrantes

El ministro de Migraciones reitera que no viajará a Canarias para sacarse «la foto», sino cuando disponga de tiempo para que la visita a las islas sea útil

LORETO GUTIÉRRREZ Madrid.

El ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, responsabilizó ayer a las corporaciones locales canarias de ponerse «de perfil» ante el drama humanitario de los inmigrantes que arriban a las costas isleñas, con un discurso en apariencia solidario pero una actitud reacia a prestar colaboración cuando se trata de poner a disposición sus instalaciones para la mejorar la capacidad de acogida del archipiélago.

Escrivá, que ayer respondió a los senadores del PP, Asier Antona, y de CC, Fernando Clavijo, en el pleno de la Cámara Alta sobre la situación migratoria, aseguró que las autoridades locales de las islas se lo están poniendo «dificilísimo» a la hora de buscar salida a la falta de plazas para atender en condiciones dignas a los inmigrantes en situación irregular. «A cada paso que damos nos damos cuenta de que hace falta la cooperación de cabildos y ayuntamientos», señaló, «pero nos encontramos con la resistencia local a aportar soluciones, porque pese al discurso general, cuando se trata de tener a los inmigrantes cerca ya no están tan interesados», añadió.

El titular de Migraciones aseguro que su departamento ha intentado habilitar hasta diez inmuebles para la acogida de inmigrantes y se ha encontrado con todo tipo de problemas vinculados al cambio de uso. «Cada vez que intentamos abrir una instalación a alguna autoridad le parece que no es el sitio indicado», recalcó, y puso como ejemplo Arinaga, donde «hay posibilidades muy grandes, pero las autoridades locales no han querido».

Tras señalar a cabildos y ayuntamientos como responsables de que no se hayan ampliado las plazas, Escrivá abogó por «no entrar en polémica» y seguir trabajando para solucionar el problema entre todos. En esta línea, hizo un llamamiento a la solidaridad de las administraciones locales a prestar su colaboración «para poder hacer lo que queremos, que es ampliar la capacidad de acogida en Canarias», indicó.

Adelantó asimismo que el criterio del Ministerio no es crear una red de grandes instalaciones fijas, sino articular un «colchón de contingencia» de capacidad flexible para hacer frente a la «situación volátil» de la inmigración en las islas, con periodos de mucha afluencia que pueden alargarse en el tiempo, como sucede ahora por la pandemia, sin devoluciones por el cierre de fronteras, y otros periodos en los que la llegada de inmigrantes se reduce considerablemente.

«Lo vamos consiguiendo pero no es fácil, eso no se hace de un día para otro», expuso, «cuando llegamos al Gobierno había solo 118 plazas de acogida en Canarias, ahora hay 2.000 y vamos a llegar a 3.000 en los próximos días, pero necesitamos la colaboración de las administraciones locales», insistió el ministro.

Respecto a la visita que tiene pendiente a las islas para conocer de primera mano la situación migratoria, -que el Gobierno canario había anunciado inicialmente para el pasado 7 de septiembre-, Escrivá no aportó ayer en el Senado novedad alguna ni adelantó una posible fecha. Ante las críticas del senador Antona, que le afeó que no haya encontrado hueco en su agenda para atender a una situación de emergencia humanitaria, el ministro se limitó a reiterar que necesita disponer de tiempo suficiente para abordar otras materias de su competencia, como la implantación del ingreso mínimo vital o los ERTE. «Lo que no voy a hacer nunca es ir a un sitio solo para sacarme una foto e instrumentalizar a los inmigrantes, como sí ha hecho su partido en el muelle de Arguineguín», espetó el ministro al senador del PP canario.