El turismo ve luz al final del verano

Las dos patronales hoteleras de las islas confían en el mercado local y nacional para ir recuperando la actividad en el sector, aunque dependen en gran medida de la conectivdad y la seguridad sanitaria que se ofrezca a los visitantes.

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

Las patronales turísticas de Canarias confían en que a partir de la segunda mitad del verano se puedan ir levantando las restricciones en el sector e ir abriendo hoteles al turismo local. No descartan incluso que a final de año puedan operar con el turismo internacional aunque, obviamente, estas circunstancias dependen de la evolución de la pandemia del coronavirus, de las indicaciones de las autoridades sanitarias y, finalmente, de la conectividad.

En este sentido, tanto el presidente de la Federación de Empresarios de Hotelería y Turismo (FEHT), José María Mañaricúa, como el presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Santa Cruz de Tenerife, Jorge Marichal, subrayan que recuperación turística queda, en gran medida, a expensas de la operatividad de las líneas aéreas. Tal es así, que «en cuanto haya condiciones sanitarias y empiecen a volar los aviones, en una semana y media se vuelven a llenar los hoteles», señaló Marichal en una entrevista en Canarias Radio.

Apunta Marichal que sus expectativas son «estar preparados para abrir cuanto antes» porque Canarias necesita el empleo que genera el turismo. Por eso, se muestra convencido de que se podrá aprovechar el último tramo del verano con el turismo local y posteriormente abrirse al mercado internacional. Los dirigentes de las dos patronales coinciden en que el sector reiniciará su apertura con el turismo local, aunque la ocupación la fijan entre un 15% y un 20% de la planta hotelera. Aún así, confían en que la actividad se reinicie a finales del próximo verano, aunque también indica Mañaricúa que se notará más en el sector extrahotelero.

Aunque se muestra optimismo al respecto, Marichal hace hincapié en que el turismo interior «no va a salvar los muebles de la planta alojativa» en verano, pero reconoce que beneficiará en mayor medida a las islas periféricas, que tienen más demanda local, y donde se podrán hacer «números razonables».

Los presidentes de FEHT y Ashotel destacan que todas estas condiciones dependen de la seguridad sanitaria que se ofrezca a los clientes «que se suben a un avión» y a los trabajadores como principal vía para la «remontada». Para ello, señalan, habrá que cambiar los hábitos y no descartan viajar con un certificado que acredite que se está libre de la enfermedad.

La FEHT y Ashotel coinciden en señalar la «prórroga automática» de los ERTE cuando finalice el estado de alarma como un condición «imprescindible» para mantener el empleo y las empresas del sector. El presidente de la patronal de Las Palmas, José María Mañaricúa, señala en este sentido que «los hoteles y servicios ligados al turismo no van a estar a pleno rendimiento al día siguiente de que se levante el confinamiento o finalice el estado de alarma», por lo que insiste en la necesidad de ampliar «de manera automática» las suspensiones temporales de empleo. Es la única manera, dice «de salvar no sólo el empleo sino a las empresas del sector».

Esta propuesta ha sido planteada por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) al Gobierno de Canarias y al estatal como parte de un paquete de medidas laborales, financieras, fiscales y económicas. Así, proponen la ampliación de los ERTE de los establecimientos alojativos más allá del estado de alarma.

Además, la FETH también ha planteado otras medidas a aplicar por parte de las corporaciones locales como la rebaja del IBI en los hoteles cerrados, una reducción en las tasas de basura o la eliminación de los impuestos por obras para que durante este tiempo de cierre obligatorio, las instalaciones hoteleras puedan acometer obras de reforma para mejorar el producto.

En este caso, el presidente de Ashotel, Jorge Marichal, critica que la burocracia se ha incrementado y la licencia para realizar estas obras sigue entorpeciendo las iniciativas de los empresarios. «Si la burocracia antes paraba inversiones previstas, ahora mucho más, porque hay menos gente trabajando de manera presencial». En su opinión, la solución es adaptarse a las normativas europeas.