El Gobierno sigue manejando Televisión Canaria

11/06/2018

Santiago Negrín no está pero el hilo directo entre José Luis Méndez y Daida I. Rodríguez se mantiene latente, y muy activo, en RTVC.

CANARIAS7 / las palmas de gran canaria

Los grupos parlamentarios harán hoy lunes otro intento de consensuar las enmiendas a la proposición de ley para una reforma urgente de la Ley 13/2014, que regula el ente Radiotelevisión Canaria (RTVC). La redacción inicial de la proposición plantea disolver el Consejo Rector, que es el órgano máximo de dirección del ente, y depositar toda la gestión en un administrador único designado por el Gobierno de Fernando Clavijo. Pero la realidad es que RTVC funcionó así durante la etapa de Santiago Negrín como presidente y se mantiene esa situación tras el cese del mismo.

Fuentes del ente audiovisual han confirmado que, pese a la ausencia de Negrín -su cese se publicó el pasado viernes en el Boletín Oficial de Canarias-, Presidencia del Gobierno mantiene el control del ente y ha ido haciendo el trabajo que se pretende que valide el nuevo administrador único. Para ello ha continuado activa la línea directa entre la Viceconsejería de Comunicación, con José Luis Méndez al frente, y la directora de Relaciones Institucionales, Daida I. Rodríguez. Esta periodista fue elegida personalmente por Fernando Clavijo para asistir a Santiago Negrín y participó activamente en la confección de los pliegos del concurso de informativos, hasta el punto de «visar» las condiciones técnicas pese a no ser experta en la materia. Fue incluida asimismo por Negrín en la mesa de contratación y fue una de las personas que lideró la tesis que más interesaba al entonces presidente: declarar desierto el concurso abierto para ir a un negociado sin publicidad.

Según las fuentes consultadas, ese tándem Méndez-Rodríguez es el responsble del contacto con la productora Mediapro para explorar una vía excepcional para evitar que Televisión Canaria se vaya a negro el 1 de julio. Lo que plantearon a Mediapro fue la posibilidad de emitir la señal en precaria y una programación de circunstancias, básicamente con repeticiones de espacios ya emitidos, mientras se estudiaba cómo dotarse de unos servicios informativos propios mínimamente dignos. Desde Televisión Canaria hubo voces contrarias a esa fórmula al entender que, además de poco viable jurídicamente, supondría una notable merma de calidad. Y pese a esos reparos se hizo el contacto con Mediapro, que empezó a buscar platós y medios técnicos en las islas para tal cometido.

En ese contexto, los partidos se verán hoy las caras en un ambiente enrarecido ante la opacidad de CC, y en especial del Gobierno canario, sobre sus pretensiones reales para evitar que RTVC ‘muera’ el día 1 de julio.