El expresidente de Boeing cuestiona el fallo técnico

18/07/2018

Pedro Argüelles asegura en la comisión del Congreso que investiga del accidente de Spanair que el sistema sonoro de despegue «no es esencial» en los aviones

El que fuera máximo responsable de Boeing España entre 2002 y 2012, Pedro Argüelles, puso en duda ayer durante su comparecencia en la comisión de investigación del vuelo JK5022 de Spanair que el accidente que el 20 de agosto de 2018 costó la vida a 154 personas tuviera su origen en un fallo técnico.

Según expuso en el Congreso, el sistema de advertencia sonoro de despegue (TOWS en sus siglas en inglés) que no funcionó correctamente en el avión modelo MD-82 que se estrelló en el aeropuerto de Barajas, «no es esencial para el funcionamiento» de las aeronaves, sino solo «una ayuda para prevenir los errores humanos».

Argüelles negó asimismo que el sistema TOWS de los MD-80 necesitara ser revisado tras el accidente que se produjo en Detroit en 1987 y el incidente que tuvo lugar en Lanzarote solo un año antes de la tragedia del JK5022 por causas similares, porque asegura que el avión de Spanair contaba con todos los certificados en regla de acuerdo a las exigencias de seguridad vigentes en aquel momento.

Sin embargo, mantiene que Boeing sí adoptó medidas tras el accidente de Detroit y puso en marcha todas las recomendaciones emitidas por la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) -organización que se dedica a la investigación de accidentes en Estados Unidos-, como la de avisar a todos sus clientes para que revisaran la configuración antes de cada despegue y reforzaran la preparación de las tripulaciones para esa tarea.

En todo caso, Argüelles puntualizó que durante los diez años en los que fue presidente de la empresa fabricante del avión siniestrado no tuvo responsabilidad sobre el diseño ni el mantenimiento de los aviones, porque la filial española Boeing International Corporation era una empresa «dedicada a las relaciones institucionales», aseguró durante su comparecencia.