Casimiro Curbelo, con Fernando Clavijo, en una sesión parlamentaria. / ARCADIO SUÁREZ

El dictado de Curbelo

Ahora el PSOE de Ángel Víctor Torres se encuentra con un Casimiro Curbelo que les trata como un parvulario que llega en pantalones cortos a clase el primer día y se encuentra con el profesor que lee el dictado

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

En el fin de semana reservado para mayor gloria de los socialistas, con el Congreso Federal en Valencia abriendo las puertas de la Ejecutiva a tres integrantes del Partido Socialista Canario y con prácticamente todos los intervinientes dejando mensajes de solidaridad con La Palma, Casimiro Curbelo no podía pasar desapercibido. El presidente del Cabildo gomero, diputado por su isla y fundador y líder incuestionado e incuestionable de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), debió pensar que era el momento idóneo para chafar la fiesta al PSOE canario y se puso manos a la obra con unas declaraciones a los periódicos de Editorial Prensa Ibérica. Curbelo, ya se sabe, quiere ser el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro, de manera que elige los momentos a sabiendas de la incomodidad de su decisión. Ahora, además, lo hace para enfriar el optimismo de los socialistas con los Presupuestos Generales del Estado y para lanzar recados nada disimulados sobre lo que se avecina:la negociación de las cuentas autonómicas de 2022, donde quiere que La Gomera siga siendo muy bien tratada, de manera que sea él quien decida qué dinero se destina, a qué fin y, si es posible, que lo administren los suyos.

En el socialismo canario conviven dos posiciones en torno a Curbelo: los que no se fían de él y los que desean que vuelva a la casa común del socialismo. Estos últimos no lo hacen tanto porque le echen de menos como por estrategia pragmática:prefieren en la noche de las elecciones irse a la cama contando con que los tres escaños que tiene seguros el político gomero están del lado del PSOE y no que haya que mendigar su apoyo. Ya vieron hace dos años y unos pocos meses cómo la política canaria giraba por momentos en torno a Curbelo, y aunque finalmente se inclinó por un Pacto de las Flores de izquierdas que él dice defender a machamartillo, la desconfianza hacia el líder de ASG sigue intacta en el PSOE. Como en el resto de integrantes del pacto regional.

En el PSC conviven dos posiciones en torno a Curbelo: los que no se fían de él y los que desean que vuelva

Ahora el PSOE de Ángel Víctor Torres se encuentra con un Casimiro Curbelo que les trata como un parvulario que llega en pantalones cortos a clase el primer día y se encuentra con el profesor que lee el dictado que hay que copiar en el cuaderno. Serio y circunspecto, exigiendo buena letra y sin borrones, Curbelo empieza a leer su letanía: «Lo primero que ha de tener en cuenta un buen socialista es que no debe pactar con Coalición Canaria, porque eso le perjudica. Para eso, para hablar con Fernando Clavijo, estoy yo». En ese momento, Curbelo para unos instantes y se salta un párrafo, precisamente aquel donde se dice que si hubiera un acuerdo entre el PSC y CC, el problema es que ASG ya no sería imprescindible, y por eso es pecado de lesa patria que sean los socialistas los que sueñen con un entendimiento con Coalición.

Tras ese breve pausa, Curbelo retoma el dictado y lee en voz alta y cierta parsimonia, para que el niño PSC no se deje atrás una sola palabra:«Lo siguiente que debe hacer un buen socialista es aceptar a Francisco Pomares como miembro de la Junta de Control de Radiotelevisión Canaria, porque lo de menos es que sea el favorito de Coalición. Lo importante es que sea elegido gracias a ASG y así le deberá el favor durante los cinco años de mandato». Ahí nuevamente se detiene; tiene anotado al margen en su manual de profesor que si el delfín de Fernando Clavijo para RTVC sale elegido, el ente será un sinvivir, pero eso es precisamente lo que parece que Curbelo quiere. Porque ya se sabe, que a río revuelto, ganancia de pescadores y el político gomero sabe moverse en esas aguas procelosas y llenar el trasmayo. En este punto, a Curbelo se ve que le da igual la idoneidad de los candidatos para RTVC, de manera que lo de menos para él es que CC defienda a capa y espada a un candidato investigado por la justicia, como también le da igual lo muy evidentes que sean sus intereses (pecuniarios incluso, pues cobra de una emisora competidora de la radio autonómica y escribe para empresas con producciones televisivas).

El 'niño' PSOE tiene el orgullo herido y le han fastidiado la fiesta de celebración del Congreso Federal

Finalmente, el 'profesor' Curbelo acaba el dictado mientras mira al 'niño' PSOE: «Y lo más importante para ser un buen socialista es tener claro que lo de La Gomera es de Casimiro y lo del resto de Canarias se reparte y se gestiona consultando primero a ASG».

Acabado el dictado, guarda su librito de órdenes en el cajón superior de la mesa, el mismo en el que tiene anotados unos números: 1,7 millones; 904.000; y 6.222. No son euros. Son tres cifras de las elecciones autonómicas de 2019: 1,7 millones de votantes en Canarias;904.000 votos emitidos (en cifras redondas) y 6.222 votos cosechados por la Agrupación Socialista Gomera.

Es entonces cuando Curbelo saca la hoja, la guarda en el bolsillo derecho (el izquierdo lo deja para cuando firma el Pacto de las Flores) y se queda tranquilo porque ya sabe de qué irá el dictado de mañana:'Cómo mandar mucho con pocos votos'.

Mientras, el 'niño' PSOE se muerde la lengua cuando afina la letra en el dictado. Tiene el orgullo herido y le han fastidiado la fiesta de celebración del Congreso Federal con sus amiguitos. En casa le han dicho que haga siempre lo que dice el maestro pero algo en la cabeza le dice que para ese viaje no hacían falta las alforjas de presentarse ante el electorado para acabar en las urnas con un cuarto de siglo de poder omnímodo de CC... y sus aliados.