Manuel Domínguez, junto a Alberto Núñez Feijóo. / C7

El PP, sin definir candidato capitalino y escorado a la provincia occidental

La opción de Ángel Sabroso gana peso, a expensas de los intentos frustrados de incorporar a personas del ámbito empresarial

N. M. Las Palmas de Gran Canaria

El Partido Popular sigue esperando que se despeje la incógnita de candidaturas de tanto peso en el ámbito insular y regional como las de Las Palmas de Gran Canaria y Telde. Todo ello, además, en un ambiente enrarecido en el PP grancanario al ver cómo el peso orgánico se escora hacia la provincia de Santa Cruz de Tenerife, tanto en el ámbito regional como en el nacional.

A la espera de la convención prevista para octubre, con la asistencia del presidente nacional, Alberto Núñez Feijóo, la incertidumbre en el PP grancanario sobre las candidaturas a los ayuntamientos de los municipios más poblados está derivando en desazón. En las quinielas gana peso el concejal Ángel Sabroso como candidato a alcalde capitalino, sobre todo tras ser incluido en la gestora que asumió el mando del partido en Gran Canaria después de ser apartado de la presidencia el diputado Poli Suárez.

Al frente de esa gestora se encuentra Miguel Jorge, alcalde de Santa Brígida y que será candidato al Cabildo.

Por el camino han ido quedando otras propuestas para el fracaso de la capital grancanaria, tras fracasar los intentos de fichar una candidatura en el mundo empresarial. En esa lista, el primero fue Agustín Manrique de Lara, expresidente de la Confederación Canaria de Empresarios, que rechazó la oferta.

La otra preocupación en las filas del PP grancanario es la sensación de que el partido depende ahora de decisiones que toman dirigentes de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Poli Suárez sigue como secretario general regional pero t odos en el partido asumen que ha perdido influencia y que su vínculo con Génova es casi nulo.

Esa sensación de 'orfandad' grancanaria se ha acrecentado tras los últimos nombramientos en la dirección nacional: de las cuatro incorporaciones, tres son de la provincia occidental (Mariano Hernández Zapata, Ana Zurita y Asier Antona) y uno de la oriental (Sergio Ramos).

Frente a esa realidad, históricamente el granero de votos del PP ha estado en la provincia de Las Palmas, donde el Partido Popular llegó a controlar plazas de tanta influencia como la capital grancanaria, Telde, San Bartolomé de Tirajana, Mogán y el propio Cabildo de Gran Canaria.

Otra preocupación creciente en el PP es la sensación de que no consigue quebrarse la imagen de un partido dependiente de Coalición Canaria. En ese sentido, el anuncio de que en octubre se reunirá el presidente nacional del Partido con el secretario general de Coalición Canaria, Fernando Clavijo, ha disparado esa sensación de que los populares canarios seguirán a remolque del partido nacionalista.

Esta semana, la dirección nacional del PP enmarcó en la «normalidad política» las reuniones de Núñez Feijóo con líderes de otros partidos. Así lo explicó tras conocerse esta semana el encuentro privado entre Alberto Núñez Feijóo y el presidente de Vox, Santiago Abascal. De hecho Feijóo se vio también con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y prevé hacerlo también en octubre con otros líderes políticos.

Génova anunció que Feijóo tiene previsto hablar en octubre con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, e informó además de un encuentro «antes del verano» con el presidente de UPN, José Javier Esparza, esa reunión con el líder de Coalición Canaria y el mencionado contacto con Yolanda Díaz, en su calidad de «responsable de la plataforma Sumar».

Sobre el encuentro con Vox, el PP detalló que «fue correcto», «duró cerca de una hora» y «se celebró a raíz de una petición efectuada por Vox a finales de julio».

«Ambos dirigentes compartieron impresiones sobre el contexto político nacional, coincidiendo en parte del diagnóstico de la situación, aunque difiriendo en la manera de afrontarlo», señalaron además desde el Partido Popular.

Los populares diluyen así el encuentro de Feijóo con Abascal en otras reuniones mantenidas por el líder del PP, que desde que llegó al liderazgo de la formación ha insistido en que su objetivo es conseguir una mayoría suficiente con la que gobernar en solitario.

En un contexto en el que el PP lidera las encuestas pero necesitaría de Vox para gobernar, en Génova no se vincula la gobernabilidad al partido de Santiago Abascal, lo que abre la posibilidad a pactos puntuales con otras formaciones, sin que el PP se niegue a sumar con Vox, con el que gobierna en Castilla y León.