Imagen de inmigrantes jugando al fútbol en las instalaciones del regimiento Canarias 50 en La Isleta, en Las Palmas de Gran canaria. / ARCADIO SUÁREZ

Defensa quiere vender el suelo de los campamentos a Migraciones e Interior

Escrivá está dispuesto a comprar el Canarias 50 y Las Canteras por 9,5 millones, pero Marlaska rechaza pagar por seguir en Barranco Seco

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El Ministerio de Defensa quiere vender por 11 millones de euros algunas de las instalaciones militares cedidas a los departamentos de Interior y Migraciones para la atención de inmigrantes en Canarias. Se trata del regimiento Canarias 50 ubicado en Las Palmas de Gran Canaria y el acuartelamiento de Las Canteras de Tenerife, utilizados ambos como centros de acogida, o el antiguo polvorín de Barranco Seco, lugar donde se presta la primera asistencia y se hace la afiliación por parte de la policía.

Estos espacios forman parte del Plan Canarias, que dispone de 7.000 plazas para la acogida de personas que llegan en patera a las islas y que fue puesto en funcionamiento a finales del año pasado, como respuesta a la crisis migratoria que provocó primero el hacinamiento del muelle de Arguineguín y después el alojamiento de los inmigrantes en hoteles de las zonas turísticas.

Según publicó ayer el diario El País, Defensa dejará de ceder de manera gratuita estos recursos a Interior y Migraciones, que hasta ahora solo se hacían cargo de pagar el agua y la luz. La disponibilidad de estos centros ya generó tensión entre los distintos miembros del Gobierno central cuando se buscaban instalaciones donde atender a los inmigrantes que el año pasado desbordaban los lugares de acogida. Mientras todas las posibilidades apuntaban a los espacios militares para dar una salida a esta situación generada por la llegada de más de 23.000 personas en 2020 hasta las costas de Canarias, Margarita Robles se negó a ceder sus instalaciones.

Así, la intención del Ministerio de Defensa es que Interior adquiera el antiguo polvorín de Barranco Seco, espacio que cedió en octubre de 2020 y que entró en funcionamiento un mes después utilizando carpas. Desde entonces, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ha invertido varios millones en acondicionarlo y ahora se encuentra con que Defensa pretende que lo devuelva o que abone los 1,2 millones en los que se ha tasado este espacio. Esta propuesta ya ha sido rechazada por Interior, lo que ha abierto un nuevo conflicto entre los dos ministerios, que espera conseguir una cesión gratuita -permitida por la ley- argumentando que la inmigración atañe a todo el Gobierno y por tanto, es necesario alcanzar un entendimiento.

En cambio, tal como señala El País, el Ministerio de Migraciones, Inclusión y Seguridad Social ya tenía en mente hacerse con los terrenos donde se encuentran ubicados dos macrocentros para hacer unos espacios más estables -las carpas iniciales se han sustituido en algunos casos por infraestructuras prefabricadas -y que están valorados en 9,5 millones. Son el Regimiento Canarias 50 de La Isleta -cuyo coste asciende a ocho millones y cuenta con capacidad para 650 personas-, y Las Canteras, tasado en 1,2 millones y ubicado en el municipio tinerfeño de La Laguna, en cuyas instalaciones se acogen a cerca de 2.000 personas.

La intención de este ministerio es hacerse solo con estos dos espacios, inutilizados por Defensa hasta que se reconvirtieron en centros de acogida de inmigrantes, igual que Barranco Seco, pero no así otros que ya se están utilizando o habilitándose para atención a extranjeros, como es el caso de El Matorral, en Fuerteventura, o el campamento de Las Raíces, también en La Laguna.

es el porcentaje de inmigrantes procedentes de la ruta canaria que en los últimos tres años ha utilizado recursos de atención del Gobierno vasco en Irún (Guipúzcoa), en la frontera con Francia, según datos ofrecidos por el director general de Migración y Asilo de Euskadi, Xabier Legarreta, informa EFE. Durante el Encuentro de Migraciones Atlánticas «Migratlantes» celebrado en el Museo Élder de Las Palmas de Gran Canaria, Legarreta también detalló que ha habido tres muertes en 2021 de migrantes que trataban de cruzar a Hendaya por el río Bidasoa. En lo que va de año, el Gobierno del País Vasco ha atendido en Irún a alrededor de 6.000 migrantes.