Cuando Icod pasó a ser cuestión de Estado

Francisco Suárez Álamo
FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Bienvenido al mundo de Coalición. Es lo que Iñaki Lavandera, portavoz parlamentario del PSOE -al menos por ahora- le dijo al Partido Popular cuando la formación que lidera Asier Antona descubrió que Coalición Canaria trataba de puentearla sellando un acuerdo en Madrid con Mariano Rajoy. Y «bienvenida a la minoría» es lo que parece que el PP le ha dicho a CC esta semana al presentarse la moción de censura en el Ayuntamiento de Icod de los Vinos, fruto de un acuerdo en el que participan el propio PP, el Partido Socialista, Ciudadanos y la formación local Somos Icodense. José Ramón León, fundador y líder de Somos Icodense, aspira a convertirse el próximo día 17 en alcalde de Icod y lo hará liderando un partido que es aliado a nivel insular y regional de Nueva Canarias, algo que CC digiere muy mal dentro y fuera de Tenerife.

Tras conocerse la censura, desde la cúpula de CC tiraron de agenda telefónica, con María Dolores de Cospedal como receptora de los mensajes. Pretendían, y pretenden, que la ministra de Defensa y secretaria general del Partido Popular frene la censura desautorizando al PP de Icod y, por extensión, al de Tenerife y al propio Asier Antona. Es lo que ya pasó en otras ocasiones con el Partido Socialista cuando este habitaba en el Gobierno de Canarias con CC, con La Laguna como el exponente más claro.

Pero ahora las tornas son otras: el PP no entró finalmente en el Gobierno y Coalición está en minoría. Y el PP de Antona quiere hacer valer el principio de que los asuntos de Canarias se dirimen aquí y con él como interlocutor. Por eso les irritó que CC jugase la baza de la reunión secreta de Fernando Clavijo con Mariano Rajoy y que, a las primeras de cambio, se apelase a un supuesto compromiso de Cospedal con el jefe del Gobierno de Canarias de que no habría episodios como el de Icod. Lo que hablaron en la reunión del pasado mes de julio Cospedal y Clavijo lo saben ellos, pero las versiones que circulan difieren bastantes: en CC reiteran que había una promesa de que el PP canario no jugaría a desestabilizar las corporaciones, mientras que desde el partido que preside Antona se insiste en que una cosa es la política regional y otra los ámbitos insulares y locales, máxime cuando no existe formalmente pacto alguno y menos un compromiso en cascada.

Al tiempo que el teléfono de Cospedal recibía las llamadas de CC también llegaban los mensajes del PP canario. Y de otro interlocutor en juego: Nueva Canarias. El otro partido nacionalista es el aliado insular y regional de Somos Icodenses y, como CC, pinta mucho en la política nacional, pues el voto 175 de Ana Oramas es en muchas ocasiones tan valioso -o más- como el de Pedro Quevedo, el diputado de NC que accedió al Congreso en una lista conjunta con el Partido Socialista por Las Palmas.

De momento, no consta declaración alguna de María Dolores de Cospedal al respecto y sí del PP canario visiblemente molesto y convencido de que habrá censura.