El presidente Ángel Víctor Torres ayer durante la reunión del Consejo Asesor. / EFE

Canarias esperará a los acuerdos estatales para proponer medidas antiinflacionistas específicas

La hoja de ruta del Ejecutivo pasará por compensaciones al sector primario y a los transportes pero no por la rebaja de impuestos

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

La incertidumbre impera a nivel global en lo que se refiere al desarrollo del conflicto de Ucrania y, por tanto, también en la toma de decisiones de los responsables políticos. Sin embargo, entre las pocas certezas del Gobierno de Canarias está que la bajada de impuestos no pondrá solución al incremento de los precios.

El Ejecutivo de Ángel Víctor Torres puso punto y final a este debate que aún defendían las patronales en el segundo Consejo Asesor convocado ayer para dar traslado de los acuerdos de la Conferencia de Presidentes que se celebró el pasado fin de semana en La Palma. Una reunión más bien protocolaria, ya que el Gobierno aseguró que no anunciará medidas específicas hasta que el Consejo Europeo y el Consejo de Ministros -que prevén celebrarse en las próximas semanas- concreten un marco común.

«Hay quienes reclaman medidas ya, pero las cosas hay que hacerlas con cabeza», explicó Torres. «No tiene sentido anunciar una cosa sin saber cuál será esa hoja de ruta a nivel nacional».

Con todo, los consejeros de Hacienda, Román Rodríguez, Economía, Elena Máñez, y Transición Ecológica, Antonio Valbuena, ya se preparan para la cita que convocará el Estado con sus homólogos del resto de comunidades autónomas y en la que Canarias defenderá tener en cuenta su condición de Región Ultraperiférica para mitigar las consecuencias económicas de la guerra. Un requerimiento ya recogido en el documento de trabajo de La Palma que compartirá también Baleares, así como los territorios extrapeninsulares.

El Gobierno regional también se muestra partidario a reclamar ayudas directas para compensar a los sectores más afectados, principalmente el sector primario, y establecer mecanismos para agilizar los fondos europeos para apoyar a empresas y familias en la misma línea en que los fondos 'Next Generation' funcionaron durante la pandemia.

En concreto, se ha referido la utilización del POSEI adicional en el sector ganadero, un buen balance del Registro de Explotaciones Agrarias (REA), el reparto de costes entre toda la cadena alimentaria o la redacción de un decreto ley para adaptar los contratos públicos con el fin de que se adecuen los precios de los materiales al contexto actual.

Por otro lado, el Gobierno apuesta por incentivar la independencia energética de las islas a través de las renovables, aprovechando las bondades climáticas del archipiélago.

Con respecto a la bajada del IGIC, Torres fue claro: en Canarias no se aplica ningún impuesto al recibo de la luz que paga el 96% de los canarios, con menos de 10 kw contratados, porque el porcentaje es del 0%. Además, a quienes contratan más se les devuelve un 3%, «con lo cual el margen de beneficio es poco», señaló. La rebaja que plantea el Estado es pasar del 21% del IVA al 10%, pero no afectaría al archipiélago. También el IGIC aplicado a los hidrocarburos es cero y, en el caso del gasoil, más del 60% se le devuelve al transportista.

El presidente canario enfatizó, así, que una bajada impositiva no repercutiría en el precio final del consumidor pero sí en la recaudación de las arcas públicas. «Ya hemos bajado impuestos cuando tocaba, con la crisis de la covid, con la erupción del volcán de La Palma, pero en estos momentos entendemos que no toca», sentenció Torres que, insistió, optará por otro tipo de vías que «ya se han demostrado efectivas»

Falta de concreción

La conclusión a la que llegaron ayer patronales y sindicatos con los miembros del Gobierno canario es que todos -empresas, familias y administraciones- pagarán una parte de los efectos negativos de la guerra en la economía. En este sentido manifestaron su apoyo para buscar medidas paliativas como 'pacto de rentas'. Un acuerdo propuesto Pedro Sánchez que, más allá del nombre, le falta concreción.

El presidente del Estado ha arrojado algo más de luz con otra iniciativa que propondrá en el Consejo Europeo del 24 y 25 de marzo: desacoplar el gas en el cálculo de los precios de la energía, lo que supondrá una baja sustancial del recibo de la luz. Con todo, los márgenes de actuación estatales en un conflicto internacional son limitados y Canarias, que juega un papel todavía más minoritario, ha optado por mantenerse a la espera de un concenso. «Deseamos que Sánchez tenga éxito», expresó Torres.

El turismo salva la nueva crisis

A pesar del contexto internacional, el Gobierno de Canarias manifiesta una perspectiva halagüeña sobre el crecimiento económico gracias al turismo. En principio, el sector hotelero no ha experimentado cancelaciones masivas, ni siquiera por parte del mercado alemán, del que se prevé que baje la demanda debido a su alta dependencia de la energía rusa. Además, los turistas se atreven con las reservas sin reembolso, un indicativo de la confianza en las islas como destino seguro, según ha reconocido Ángel Víctor Torres.

La gran diferencia con respecto a la crisis de la pandemia, ha explicado el presidente canario, es que entonces hubo un auténtico parón mientras la industria y la construcción se mantenían activas. «Ahora es verdad que se produce un encarecimiento de la lista de la compra, pero Canarias ha ido recuperando economía, entre otros aspectos porque el sector servicios vuelve a tener potencia», añadió.

En este sentido, ha apuntado que la inflación ya existía antes del momento de la invasión rusa, y aunque se mantenía alta (cerca del 7% en enero y febrero) anotaba una «buena» cifra con respecto a los últimos 14 años.

«Nuestro objetivo es que la economía se mueva», ha afirmado Torres, quien manifestó que el archipiélago mantiene «una gran fortaleza» en cuanto a infraestructuras, clima, sanidad y seguridad. Es esto último lo que más preocupa a la ciudadanía, según el presidente, que quiso lanzar un mensaje de calma: «Hemos vivido momentos difíciles y este es uno más».