Apuesta por un giro social

15/02/2019

Los candidatos del Partido Socialista a las elecciones del 26 de mayo inauguraron ayer el ciclo 2019 Canarias vota organizado por CANARIAS7. El aspirante a la Presidencia, Ángel Víctor Torres, subrayó la necesidad de un nuevo tiempo político en las islas que contribuya al reequilibrio social.

El Partido Socialista saldrá a ganar en las próximas elecciones de mayo con la vista puesta en formar gobiernos progresistas que contribuyan al «reequilibrio social» en la Comunidad Autónoma. Y en ese camino, dijo ayer el secretario general del PSOE en Canarias y candidato a la Presidencia, Ángel Víctor Torres, «no se excluirá a nadie en la negociación» para conformar un posible Ejecutivo sobre la base de un «programa de progreso».

El dirigente socialista reiteró ayer que su formación debe liderar la posibilidad de gobernar «y serán otros los que se deban retratar y decidir si quieren políticas que cambien las actuales ratios de pobreza, dependencia, listas de espera o vivienda en los que estamos a la cola». «Saldremos con fuerza porque lo que queremos para España y Canarias es un mayor reequilibrio social», aseguró.

Torres, junto al regidor de Las Palmas de Gran Canaria y candidato a repetir en la Alcaldía tras las próximas elecciones, Augusto Hidalgo; y el aspirante al Cabildo, Luis Ibarra, participó ayer en el debate 2019: Canarias vota, organizado por CANARIAS7 y patrocinado por JTI en las instalaciones de El Sebadal. En este foro, los tres aspirantes socialistas, a preguntas del editor del periódico, Juan Francisco García González; el director de CANARIAS7, Francisco Suárez Álamo, y de los directores adjuntos, Vicente Llorca y Manuel Mederos, expusieron sus expectativas y prioridades en caso de alcanzar el poder en el mes de mayo.

Y con el objetivo de mejorar las condiciones sociales de los canarios y llevar a cabo ese cambio, Torres apuesta por buscar acuerdos con los empresarios. «No hay que tener miedo en alcanzar consensos sociales con el sector empresarial», afirmó, para citar como ejemplo que en Baleares, donde gobierna el PSOE, «se ha alcanzado un gran pacto para mejorar la justicia social».

Después de recordar que en las últimas elecciones autonómicas el Partido Socialista fue el más votado, aunque quedó segundo en número de escaños -15 frente a los 18 que obtuvo Coalición Canaria-, el líder del PSOE regional hizo hincapié en que el nuevo sistema electoral puede dibujar un escenario en el que el partido que gane en votos sea también el que obtenga mayor número de diputados en el Parlamento regional.

«No hay que tener miedo en alcanzar acuerdos sociales con el sector empresarial», manifestó Torres

Torres también se manifestó sobre la situación procesal del presidente, Fernando Clavijo, por el caso Grúas para pedir «respeto a las investigaciones judiciales» a la vez que calificó de «error» el comunicado emitido por Coalición Canaria en el que ponía en tela de juicio a la Justicia. Si finalmente el Juzgado de La Laguna decide investigar a Clavijo, señaló, «su futuro político lo debe decidir él y su partido», aunque reconoció que tal situación sería «grave».

Aún así, volvió a señalar que este escenario -un presidente investigado y una formación con la consejera de Asuntos Sociales reprobada por el Parlamento regional- no impedirían un acuerdo postelectoral porque, insistió, de producirse, tendría que ser una alianza basada en un programa progresista, tal como mandató el último congreso regional del Partido Socialista.

Por otro lado, Torres se mostró partidario de que las grandes leyes salgan de la Cámara con el mayor consenso y en este sentido, confía en que algunos aspectos de las normas que afectan al territorio sean reconsideradas en el nuevo Parlamento que surja de las elecciones de mayo. En este sentido, criticó que el Gobierno de Fernando Clavijo haya llevado a cabo un reparto partidista de los recursos, como ha sido el caso del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan). Señaló que la posición del PSOE era que estas partidas se destinaran a servicios básicos pero CC optó por priorizar «el color político» y acabó con la expulsión del PSOE del Gobierno.