«Analicen las cámaras y sabrán quién hizo qué en la pelea»

El denunciante del supuesto altercado que involucra a Casimiro Curbelo asegura que tiene pruebas suficientes para respaldar su versión

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

La velada había transcurrido alegremente hasta el momento de la supuesta agresión del dirigente de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), Casimiro Curbelo. El denunciante de los hechos a la Policía Nacional afirma ahora que pese a que teme las posibles represalias «de esa mafia», confía en que se haga Justicia.

La víctima asegura que tiene casi todo a su favor, puesto que los hechos ocurrieron en una zona frecuentemente transitada de la noche tinerfeña y con varias cámaras de seguridad, de las que ha dado cuenta a las autoridades para que puedan corroborar su versión de lo ocurrido.

«Solo tienen que verlas para que sepan quién me atacó, quién me robó las gafas y quién me arrancó las rastas del pelo», apeló el denunciante, M.Q.

Por la parte d el presidente gomero no se han hecho declaraciones sobre el altercado, que se produjo fuera del objetivo de la cámara con la que se grabó la salida del local, hasta entonces pacífica. No obstante, M.Q. apunta al final abrupto de la grabación.

¿Qué ocurrió? La versión del agredido

Según su versión de los hechos, ocurrió durante la madrugada del día 8 de junio. El tinerfeño había acudido con un amigo al pub karaoke Anaga 15, en la capital de la isla, y vio allí al presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, junto a una decena de personas más, entre ellas su hijo Aday, según pudo confirmar este periódico, también el consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, aunque no estuvo en la pelea posterior.

Asegura que durante la noche se presentaron y entablaron conversación de manera amistosa. También que el dirigente de ASG invitó a los amigos a rondas de copas en el marco del ambiente distendido que macaba la fiesta.

Sobre las 4.30 horas, sale a fumar y es entonces cuando el denunciante saca su móvil para grabar las respuestas de Curbelo a varias inquietudes sobre la gestión del Puertito de Armeñime y Gesplan.

«Son temas que me preocupan mucho porque intentan cargarse el último reducto natural de la isla por intereses económicos y personales», dijo. «Además creo que estoy en mi derecho porque estoy en la vía y él es una persona pública».

No hubo advertencias, afirma, sobre el hecho de que su comportamiento pudiera incomodarles. Inmediatamente después sintió que el hijo, Aday, le golpeó por la espalda e intentó arrancarle el móvil de las manos. Resistiéndose, la víctima consiguió guardarlo en el bolsillo y ya en el suelo, sintió que le jalaban del pelo y le propinaron varios golpes. Según declaraciones del agredido, también por parte del padre.

El relato lo acompaña con un parte de lesiones en las que se describen contusiones leves: una «herida superficial en comisura de labio izquierdo, enrojecimientos y aumentos de volumen en pómulo, cuello y rodillas».

«Más que las represalias, temo el caciquismo que se está viviendo en estas islas y que vi en el karaoke, con esa persona invitando a bebidas cuando lo que debería hacer es preocuparse por la situación de pobreza de la sociedad, los recursos naturales y cosas más importantes», añadió.