6 claves. El control de los pagos y nueve empresas amigas

14/01/2018

El fiscal cuenta el modus operandi de esta supuesta trama como si de una novela se tratara. Señala en los papeles clave a políticos y funcionarios que tenían que ver con los departamentos municipales de Contratación e Intervención. Pero, además, advierte del concurso necesario de al menos nueve empresas amigas que, como poco, se prestaban al juego.

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1. Pacto de un núcleo duro. Según Luis del Río, este presunto tejido delictivo nació de un acuerdo que se cocinó entre la entonces responsable de Obras, Antonia Torres (ya fallecida), el interventor municipal y marido de ésta, Enrique Orts, el edil de Hacienda, Carmelo Oliva, y el alcalde, Francisco Valido. Todos los políticos de este supuesto núcleo duro eran del PP. «Deciden, con el pretexto de financiar al PP de Telde, organizar un sistema de obtención ilícita de fondos, utilizando a tal fin los cargos que ostentaban» en el consistorio, según reza en el escrito del fiscal.

2. Saltarse el orden de pago. Para conseguir esos ingresos extra, este hipotético núcleo duro, con acceso y control sobre las cuentas municipales, resolvió dar al traste con la prelación de pago a la que obliga la ley. Es decir, según la normativa, aparte de las nóminas de los trabajadores y del pago de los servicios básicos, toda administración ha de abonar antes las facturas más antiguas. Pero en Telde, según el fiscal, se saltaron esa obligación. Entre 2003 y 2006 el Ayuntamiento careció de un plan de fondos, la hoja de ruta que fija un orden de pago para las facturas. ¿Y eso para qué? Atendiendo a la tesis de Del Río, esa carencia facilitó que Orts, Oliva y Valido «se concertaran para desplazar al tesorero municipal» y pudieran elaborar así las nuevas listas de pago, adaptadas a las necesidades de la trama.

3. Empresas amigas. ¿Qué conseguían al alterar el orden de los pagos? En esencia, pagar antes los trabajos que realizaban las empresas colaboradoras de la trama. Son las llamadas empresas amigas. El fiscal habla de nueve.

4. ¿Cómo lo hacían? Siempre según el relato de Anticorrupción, Torres señalaba qué compañía era la elegida para hacer una determinada obra; el interventor, en supuesta connivencia con Oliva y con la anuencia de Valido, alteraba la prelación de pagos y libraba el dinero; avisaban a Gordillo, asesor de Torres en Contratación y Obras, para que pidiera entonces la comisión a la empresa amiga; y luego la edil Torres asumía el reparto del cobro.

5. Las comisiones. Oscilaban entre un 6 y un 8% del presupuesto de la obra, aunque Cementos Las Torres «llegó hasta el 15 o 16%». La más alta la abonaba la ferretería de Ojeda, un 20%, a la que hacían las compras de material.

6. Los amaños. Seguían dos fórmulas. Unas veces fraccionaban las obras para poder adjudicarlas de forma directa y evitar los concursos públicos. Otras, apunta el fiscal, abonaban comisiones a los funcionarios Jorge Rodríguez y Esteban Cabrera para que elaboraran informes ad hoc. Y otras, a través de procedimientos negociados sin publicidad. ¿Cómo? Se invitaba siempre a tres de las empresas amigas, que ya se conocían las reglas del juego, y se escogía una. Para este sistema, Luis del Río entiende que fue vital la colaboración del administrativo de Contratación, Juan Felipe Martín, del que, sin embargo, no le consta que percibiese cobro alguno de comisiones. Su superior en el departamento era Antonia Torres.