Un fotograma de 'The Freak Brothers'.

'The Freak Brothers': animados y colocados

El popular cómic del trío de fumetas se ha convertido en una delirante serie de animación para adultos que ya puede verse en 'streaming' por estos pagos. De los años 60 saltan a la actualidad, viajando en el tiempo en una demencial sitcom con gata incluida

Borja Crespo
BORJA CRESPO

A finales del pasado año vio por fin la luz la esperada adaptación del cómic 'The Freak Brothers', cuyas viñetas de culto, pergeñadas por el inefable Gilbert Shelton, reflejaban el «hippismo» y la contracultura de los años 60 y 70 en EE UU. La serie de dibujos animados para adultos puede verse en HBO Max desde hace unos días, con algunos cambios respecto al material original -evidentemente, no es tan «anti-sistema»-. El trío calavera protagonista da un salto en el tiempo, nada más y nada menos que medio siglo, del San Francisco de 1969 al año 2020, tras fumar una cepa mágica, bien cargada de marihuana, que les traslada a nuestros días. La confrontación con las nuevas tecnologías y el actual estilo de vida es inevitable, dando pie a situaciones rocambolescas que se rinden al humor absurdo y la escatología, con algunos momentos oníricos francamente conseguidos. Cuando los tres chalados se pegan el viaje, encerrados en el sótano de su casa, no imaginan que van a despertar en un mundo que se aleja mucho de sus vivencias. 50 años después, todo a cambiado, no necesariamente a mejor.

El salto al medio audiovisual de los míticos Freak Brothers lleva tiempo de despacho en despacho, pero hasta ahora ninguno de los proyectos habían conseguido llegar a buen puerto. El formato cartoon ha acogido finalmente las tribulaciones de esta pandilla de fumetas desmadrados, y atolondrados, que vagan por el planeta con la único propósito de no dar un palo al agua y estar lo más colocados posible, probando todo tipo de drogas aquí y allá. Una vez aceptado su extraño viaje en el tiempo a nuestros días, una argucia que puede sorprender, de entrada, a los seguidores de las historietas originales, la serie se antoja un pasatiempo desternillante e iconoclasta que sigue la estela, salvando las distancias, de otras producciones animadas como 'El rey de la colina', 'Silicon Valley', 'Beavis y Butt-Head', 'Los Simpsons' o 'Rick y Morty'. Afortunadamente, a día de hoy el formato permite auténticas barrabasadas para el regocijo del espectador sin prejuicios. Hay temas que, en otras circunstancias, y en imagen real, no tendrían tanta cabida. La primera temporada consta de ocho episodios, en torno a 22 minutos de duración cada uno, que se ven con algarabía. Se disfrutan especialmente las secuencias alucinógenas que retratan los colocones de los tres pazguatos, tan entrañables como desesperantes, sumidos en una realidad particular de colores chillones que se distorsiona visualmente hasta límites insospechados.

El padre de las criaturas

Ediciones La Cúpula, todo un ejemplo de supervivencia dentro del más puro underground, es la encargada de editar el material de partida en nuestro país. A finales de los años 60, en plena efervescencia cultural alternativa, sus aventuras y desventuras surgieron del arte del ingenioso Gilbert Shelton, sin duda el número dos de la historia del cómic underground clásico, por detrás únicamente del indiscutible talento del legandario Robert Crumb. Este dibujante con aspecto de entrañable hippie incombustible, siempre rodeado de latas de cerveza cuando firma ejemplares cual poseso en salones del cómic como el de Barcelona, nació el 31 de mayo de 1940 en Dallas y se licenció en Letras, aunque siempre demostró un enfermizo interés por el dibujo humorístico. Cuentan las malas lenguas, o las buenas según se mire, que justo cuando comenzaba a labrarse una reputación en el circuito de publicaciones alternativas sufrió una ataque de inspiración que dio lugar a sus personajes más populares, el trío que nos ocupa, adorados por cientos de lectores a lo largo de toda la geografía interplanetaria.

Un fotograma de 'The Freak Brothers'.

Su iluminación fue debida a un atracón de celuloide que expandió su espíritu al batirse en su mente fotogramas protagonizados por los sempiternos Hermanos Marx y los cómicos The Three Stooges, inspiración de enloquecidos directores de cine como Sam Raimi. Una vez delante de la hoja en blanco, armado con su pluma, surgieron los hermanos más disparatados de la historia del cómic, tres peludos irredentos, adictos a la marihuana, cuya única obsesión en la vida es no hacer nada. Vagos hasta hartarse, las tribulaciones de los Freak Brothers dieron su pistoletazo de salida en 1967 en la revista 'Rag', agitando las conciencias de los jóvenes de la época hasta convertirse en todo un icono popular. El inquieto Shelton formó por aquel entonces, junto a Fred Todd y Don Baumgart, la editorial alternativa Rip Off Press, trampolín en EE UU de autores como Max, Martí o Vuillemin. También es responsable de las historietas de Not Quite Dead, un esperpéntico grupo musical sin demasiado futuro cocreado junto al francés Pic, y de las peripecias del Gato de Fat Freddy, un minino mas listo que sus amigos los humanos que también aparece en la serie, con bastante protagonismo, aunque con un cambio evidente de sexo.

En versión original cuenta con un llamativo elenco de artistas de doblaje, entre ellos Woody Harrelson, John Goodman, Tiffany Haddish y Pete Davidson. Humor negro, surrealismo y salidas de tono en una sitcom grotesca que merece su atención. Se le puede reprochar más sátira sobre la sociedad actual, a través de los ojos de los tres impresentables que pasan del siglo XX al XXI, pero algo tiene que quedar para las siguiente sesiones.

'The Freak Brothers' está disponible en HBO Max.

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