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Momento de descanso en el rodaje de 'Mi soledad tiene alas', primera película dirigida por Mario Casas. LAUBACANAL
Mario Casas debuta en la dirección con una película de amor en una barriada

Mario Casas debuta en la dirección con una película de amor en una barriada

Firma su primer filme, 'Mi soledad tiene alas', para el que ha reclutado a su hermano Óscar, que da vida a un grafitero con alma de artista

Lunes, 26 de diciembre 2022, 23:18

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Cuando sobrevino el confinamiento a unos les dio por hacer yoga y a otros mandalas. El actor Mario Casas, de 36 años, sintió la necesidad de hacer algo que diera sentido a su vida y decidió debutar en la dirección cinematográfica. Eligió a su hermano Óscar para protagonizar la película, rodada en La Mina, en Sant Adrià del Besòs (Barcelona), enclave y cuna del cine quinqui.

Si el coronavirus fue la espoleta que indujo a ponerse a Casas detrás de la cámara, la confianza en la guionista Déborah François le inspiró un sentimiento de seguridad. Con ella ha escrito el guion de 'Mi soledad tiene alas', una ficción que cuenta la tribulaciones de unos chavales en una barriada humilde. Si bien el actor se crió en un lugar deprimido de Martorell, la película dista de ser una recreación de su vida. «Es verdad que hay algunos nombres y guiños a mi juventud. Conozco bastante bien la cultura de la periferia de Barcelona, la cinta no tiene nada de autobiográfico», asegura el director debutante.

Mario Casas acaba de terminar el rodaje hace unas semanas y solo tiene elogios para el trabajo de su hermano. «Estoy muy contento y satisfecho. Ha superado todas mis expectativas. Ya le tenía admiración pero ahora muchísimo más. Se enfrentaba a un personaje muy intenso, con muchos matices y una sensibilidad arrolladora».

En la cinta, producida por Nostromo Films y que cuenta con la participación de Netflix, Óscar Casas está acompañado por los debutantes Candela González y Farid Bechara. El director ha apostado por intérpretes no profesionales, aunque en el reparto figuran actores veteranos como Francisco Boira ('La mala educación') y Marta Bayarri ('Félix', 'La riera'). «He contado con actores que se han puesto por primera vez delante de la cámara porque buscaba frescura y naturalidad, algo que le diera a la peli un carisma diferente. Les he dejado volar y que improvisaran mucho».

 

«Si bien es cierto que hay guiños a mi juventud, la cinta no tiene nada de autobiográfico» dice el director debutante

La película cuenta las andanzas de un grafitero llamado Dan (Óscar Casas) y sus amigos por un barrio marginal de Barcelona, donde atracan joyerías para salir del paso. Sin embargo, cuando un robo sale mal, a Dan y sus compinches no les queda otra que huir a Madrid y cobijarse allí hasta que se calmen las cosas.

Sin embargo, los asaltos a comercios no son el leitmotiv del filme, sino una manera de describir a unos personajes que se mueven en el filo de la navaja y viven de manera inconsciente. El trance de la fuga sirve a los protagonistas para iniciar un viaje iniciático en el que transitan de la adolescencia a la madurez, al tiempo que experimentan el amor y la camaradería. El título de la película alude a una de las aspiraciones de Casas, cuando se trasladó a Madrid en busca del sueño de ser actor. «De repente, me sentí muy solo, sobre todo en los dos primeros años, pero al menos tenía un sueño. Sentí que me salieron alas para volar».

Ocho kilos menos

El actor ganador del Goya por 'No matarás' acariciaba desde hace tiempo la idea de reclutar a su hermano Óscar en lo que sería su debut como director. Con todo, el benjamín de los Casas ha sido sometido a una dura prueba. Aparte de hacerle adelgazar ocho kilos, Mario Casas quería que el protagonista del filme se despojara de algunos vicios que se adquieren con el oficio. «Cuando ya eres actor, a veces se pierde la objetividad de la base de interpretación. Óscar, que ya es conocido por su trabajo, tenía que colocarse en ese mundo desconocido, pero verdadero y real, entre actores no profesionales pero que encierran una verdad aplastante».

 

«He contado con actores que se han puesto por primera vez delante de la cámara porque buscaba frescura y naturalidad»

 

 

Casas ha tenido como referentes películas del suburbio, cintas como 'Barrio', '7 vírgenes', 'El odio' y 'Los miserables', aunque ha prescindido de hacer incursiones en el trap y el reguetón, que le parecen músicas algo artificiosas. Para recrear el mundo de los grafiteros se ha documentado a fondo, dado que esta forma de pintar «es un personaje más de la película». «Todas las ciudades están repletas de grafitis, pero apenas películas sobre ese arte», argumenta Casas, cuya cinta se entrenará en el verano de 2023.

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