El actor británico Benedict Cumberbatch, en una promoción de la última entrega de Doctor Strange. / Edición: Virginia Carrasco

Benedict Cumberbatch | Actor

«La magia del cine es un músculo fantástico a ejercitar»

El aplaudido intérprete protagoniza 'Doctor Strange en el multiverso de la locura', que llega a las salas de cine este fin de semana

MARÍA ESTÉVEZ Los Ángeles

El aclamado actor Benedict Cumberbatch (Londres, 45 años) tiene una miríada de personajes brillantes que reflejan la complejidad de la experiencia humana. Gracias a Doctor Strange la carrera de Cumberbatch llegó a lo más alto de Hollywood. Dando vida al Supremo Hechicero apareció por primera vez en 'Vengadores: Infinity War', y desde entonces hasta seis veces le hemos visto interpretar al personaje dentro del universo Marvel. Tras su aplaudido papel en 'El poder del perro', Cumberbatch estrena ahora su séptima aparición con el filme 'Doctor Strange en el multiverso de la locura', del director Sam Raimi.

-¿Es el Doctor Stephen Strange el papel que ha definido su carrera?

-Sí, absolutamente. Es uno de los personajes más importantes de mi carrera. Doctor Strange me ha dado el alcance y la libertad financiera para poder apoyar, nutrir y financiar cosas más pequeñas: historias que de otro modo no podría llevar a la pantalla. Por lo tanto, estoy increíblemente agradecido por esta oportunidad, por este personaje complejo, gratificante y divertido de interpretar. Me encanta ser el Doctor Strange.

-¿Camina con el personaje hacia el futuro?

-Estoy en su viaje. Me gusta interpretarlo, vivir el desafío de mostrarlo desde distintas perspectivas. Una película de estas características es una carrera de fondo, más un maratón que una inmersión completa durante un corto período de tiempo, y eso es increíblemente satisfactorio. El nivel de concentración que se necesita contrasta con la alegría infantil que siento al pretender ser un hombre que vuela y es completamente diferente a mí.

-¿Doctor Strange le hace creer en la magia?

-La magia del cine es un músculo fantástico que hay que ejercitar. Me divierte crear autenticidad literalmente de la nada. Esa es la magia en la que yo creo.

-¿Ve al Doctor Strange como un superhéroe optimista?

-Es muy humano, tiene muchos defectos, pero es optimista. A pesar de su arrogancia, su humor y algunas otras cosas extrañas, está un poco despistado en esta película. Evoluciona desde su necesidad de control, por su obsesión de la perfección, hasta convertirse en alguien mejor y más fuerte dentro de un equipo. Cuando está solo se siente débil y formar parte de un grupo es muy positivo para él. Como le sucede a Strange, todos necesitamos encontrar una comunidad donde poder mostrar nuestro optimismo.

-La película 'Doctor Strange' ha sido censurada en Arabia Saudí por una escena donde aparecen las dos madres lesbianas de uno de los personajes.

-Estoy muy contento de que no estemos censurando esta película para complacer a un régimen. Es injusto que se les niegue la cinta a muchos seguidores por la inclusión de un personaje LGTB, pero, lamentablemente, era algo esperado. Arabia Saudí es una tiranía y me parece extraordinariamente negativo que haya personas en un país a quienes la sexualidad puede llevarlos al encarcelamiento, la tortura e incluso la ejecución. Pensar que esto era un problema del pasado es un error y la censura de un evento cultural resalta el peligro real para la gente de esa comunidad en ese país.

-Ha dicho que esta película es un examen personal del Doctor Strange, ¿le hacen reflexionar los personajes que protagoniza?

-Es una extraña forma de terapia pública mostrar aspectos de la naturaleza humana que puedo o no compartir con los personajes. Creo que hay un elemento muy elegante en conseguir hacer creer a la audiencia que yo soy el personaje. Para mi no hay nada más fascinante que la creación de una experiencia o una perspectiva de vida que no sea la mía. Con Doctor Strange he sentido que hacía terapia personal a través de sus reflexiones. El multiverso nos permite ver la aceleración en la evolución del personaje y cómo se convierte en alguien que no era al comienzo de la película.

-¿Guarda este filme una crítica velada al individualismo?

-Supongo que sí. Ahora todos tenemos vidas complejas y tenemos múltiples personalidades digitales. Nos estamos moviendo hacia el metaverso y dentro de poco tendremos muchos otros yoes digitales en un universo por explorar donde incluso trabajaremos con nuestros sueños. Todo eso se refleja en la película y culturalmente es parte de la narrativa predominante en estos momentos. No es algo inventado por nuestros guionistas, los escritores no han necesitado rascarse la cabeza, el metaverso es algo que tenemos ya en nuestra sociedad y, se mire por donde se mire; desde la política hasta la sociedad o las creencias religiosas, que solían motivar a grupos enteros de personas, en todos los ámbitos existe una especie de exploración del individualismo. Creo que el entretenimiento traslada al cine los titulares que plagan el mundo, y a mi me gusta pensar que mis películas comparten el espíritu de lo que está sucediendo en nuestra sociedad.

-Usted siempre recomienda autores británicos o estadounidenses, y me preguntaba si alguna vez ha leído a algún autor que escriba en español.

-Aparte de los clásicos, como obviamente Cervantes, no recuerdo ninguno, ¿me recomendarías alguno?

-Roberto Bolaño, por ejemplo.

-Lo leeré, estoy siempre interesado en descubrir nuevos autores.