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Imagen de 'The Manxman'. / RC

Joyas de las plataformas: Tres Hitchcock mudos

Descubrimos obras del maestro del suspense escondidas en los catálogos

Boquerini .
BOQUERINI .

Entre la marabunta de series y películas que presentan las diferentes plataformas, buscando un poco se pueden encontrar auténticas joyas cinéfilas. Generalmente no son las más publicitadas pero sin duda de las más interesantes.

Así, en Netflix y Filmin hay tres joyas muy desconocidas de Alfred Hitchcock, sus tres últimas películas mudas: 'La mujer del granjero' (1928), 'Champagne' (1928) y 'The Manxman' (1929).

Imagen de 'La mujer del granjero'. / RC

'La mujer del granjero' ('The farmer's wife', 1928)

En 1928 Alfred Hitchcock no solo era ya el cineasta británico más popular sino el que más cobraba, pues sus películas eran grandes éxitos de taquilla. 'La mujer del granjero' es la adaptación de una popular comedia teatral de Eden Philpotts, que había obtenido tan sólo en Londres más de 1.400 representaciones. Presentaba un tema pintoresco y amable: Un maduro granjero que ha enviudado, decide casarse otra vez, y decide buscar una nueva esposa por doquier, haciendo una lista de posibles aspirantes, a la que le ayuda su ama de llaves. Hace algunos intentos, pero las candidatas le dan calabazas, hasta caer en la cuenta que su esposa ideal es su propia ama de llaves, que siempre le ha servido fielmente y que está silenciosamente enamorada de él desde hace mucho tiempo.

Para Hitchcock y su guionista Eliot Stannard el principal problema residía en la falta de movilidad de la trama y en una sobreabundancia de letreros. Hitchcock rechaza limitarse a hacer un teatro filmado y decide narrar la historia como una fábula con tono de farsa. Hitchcock decide cuidar sobre todo decorados y ambientes, que describan a la perfección el ambiente, vida y costumbres de Gales, donde se desarrolla la trama. Y además sabe rodearse de excelentes actores, estrellas de las tablas: Lillian Hall-Davis y Jameson Thomas, que aportan calidad y finura. Se rueda en los londinenses estudios Elstree con exteriores, en aras de su verosimilitud, en el País de Gales. Aunque Hitchcock declararía que fue un trabajo «rutinario», el filme, muy alejado de los suspenses que ya por entonces habían dado fama al cineasta, fue todo un éxito de taquilla.

Una imagen de 'Champagne'. / RC

'Champagne' ('Champagne', 1928)

Un día un ejecutivo de la British Internacional Pictures propuso hacer un filme titulado 'Champagne', porque le parecía un título muy comercial y atractivo. Hitchcock estuvo de acuerdo y propuso hacer una historia que recordase a 'Las dos tormentas', de Griffith. Hith quería narrar la historia de una chica ingenua que viaja a la gran ciudad, y así narró a Francois Truffaut su historia: «Imaginé a la chica que trabaja en Reims clavando las cajas de champagne. Las botellas ya envasadas se cargan en trenes, sin que ella nunca haya podido beber ni una copa. Pero después viajará a la gran ciudad y seguirá el trayecto del champagne, los clubs nocturnos, las fiestas, y naturalmente, beberá, hasta que regresará a Reims a reanudar su trabajo y ya no sentirá el menor deseo de beber champagne».

Sin embargo este argumento fue rechazado por los productores, que encargaron otro a Walter C. Mycrof, contrataron como protagonista a Betty Balfour, máxima estrella por entonces del cine británico, a la que rodearon de los ingleses Gordon Harker y Jack Trevor, el francés Jean Bradin y el alemán Ferdinand Von Alten. La trama quedaba reducida a como la hija de un millonario que ha hecho su fortuna con la importación y venta de champagne, tiene una aventurilla pasajera. Para darle una lección, el padre asegura a su hija que se ha arruinado y que, en adelante, ella se tendrá que buscar la vida. Ella encuentra trabajo como bailarina en un club nocturno donde anima a los clientes a beber champagne, la bebida más cara. De todos los asiduos al club el único que respeta a la joven es el galán que determinó la actitud del padre. Hitchcock realiza el filme con un estilo muy del cine americano de la época, lleno de efectos visuales como acelerados, sobreimpresiones y deformaciones, que dan al filme un ritmo muy vivo. Se rueda en los Estudios Elstree y funciona relativamente bien, pese al desinterés de Hitch por una historia en la que no creía y que consideraba muy inferior a la que él había propuesto. El filme se estrena en Madrid el 22 de abril de 1929, y ese mismo año se realiza una versión alemana, con los mismos actores, (lo único que cambiaba era el idioma de los rótulos y algún pequeño detalle), dirigida por Geza von Bolvary, destinada al público centroeuropeo.

Protagonistas de 'The Manxman'. / RC

'The Manxman' ('The Manxman', 1929)

Última película muda de Alfred Hitchcock, un encargo basado en la adaptación de una novela de Hall Caine de igual título, cuyos derechos eran propiedad de la British International Pictures, un drama de amor y amistad, una lección de moral que se eleva sobre las flaquezas de la carne. a Hitchcock no le interesa nada el tema, con dos amigos que viven en la isla de Man, donde un pobre pescador se ve envuelto en un triángulo amoroso con su astuto mejor amigo y la hija del dueño de una taberna. El uno le pide al otro que pida en su nombre la mano de la bella hija del tabernero. Acepta pese a que él también está enamorado de ella. Pero el tabernero se niega al compromiso ya que el primer joven es pobre. Este decide partir en busca de fortuna mientras encarga al amigo que cuide de la chica, que acabará enamorándose de él y teniendo un hijo. Sin embargo cuando el amigo regresa rico, ella no dudará en volver a su lado. Carl Brisson, Malcolm Keen y Any Ondra son los intérpretes y se rueda en los Estudios Elstree.

Hitchcock muestra a unos personajes que nunca son malos, sino víctimas de sus circunstancias, haciendo un sorprendente y profundo análisis de los rostros de los dos jóvenes y de la chica, con unas miradas que reflejan sin palabras la clave de lo que ocurre entre ellos, apoyándose en un profundo sentimiento de ternura de la condición humana, mostrada con gran austeridad, donde la amistad se impone al amor. El cineasta confesó a Truffaut que el único interés que veía en el filme era que es su último filme mudo.

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