Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este sábado 15 de junio
Héctor Alterio llegó a España en 1975 huyendo de las amenazas de muerte de la Triple A en Argentina.
Héctor Alterio: «Acabo de cumplir noventa años y el aburrimiento no va conmigo»

Héctor Alterio: «Acabo de cumplir noventa años y el aburrimiento no va conmigo»

El veterano intérprete rueda 'Nora', la nueva película de Lara Izagirre, y hace balance de una carrera marcada por su exilio a España en 1975: «Quiero seguir igual, aunque quizá no tenga la fuerza de hace unos años»

itxaso elorduy

Sábado, 2 de noviembre 2019

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Héctor Alterio (Buenos Aires, 1929) es Nicolás, el abuelo argentino «soñado» por la directora Lara Izagirre para acompañar a Nora (Ane Pikaza) la protagonista de su película homónima. La comedia, una 'road-trip' que se rueda en la costa vasca, es el segundo largometraje de Izagirre, cuya ópera prima, 'Un otoño sin Berlín', recibió el Goya a la mejor actriz revelación para Irene Escolar. A sus 90 años, Alterio hace balance de una carrera que empezó en nuestro país en 1975, cuando se exilió de Argentina tras recibir amenazas de muerte de la Triple A.

–¿Qué pensó al leer el guion de 'Nora'?

–¡Que me encantó!

–¿Cómo ha sido su experiencia en el rodaje?

–Me he encontrado con un equipo maravilloso. Ha sido una fiesta ver con qué dedicación, con qué amor trabajaban todos, desde la chica que me acompañaba del set al coche hasta la propia Lara. Detrás de todo hay un motor que provoca todo: la directora.

–¿Disfruta más del cine o del teatro?

–En general las propuestas cinematográficas o televisivas son muy importantes a nivel profesional, pero te condicionan, porque no ofrecen la posibilidad de corregir lo que no te gusta. Sin embargo, el teatro da la opción de mejorar cada día lo que considero mejorable.

–¿Qué película destacaría de toda su carrera?

–Siempre la última es la mejor, aunque esta sea una respuesta típica. Hay algunas que me han posibilitado muchas cosas, otras que me han gustado y otras que no lo han hecho. En este último caso, eso me ha servido para no repetir los inconvenientes que me han generado y esa es la lección positiva que saco.

–¿En qué momento se encuentra a nivel profesional?

–Acabo de cumplir noventa años y setenta de profesión. Me manejo solo y decido por mí mismo los proyectos que me interesan. Soy independiente, hago mi trabajo y el aburrimiento no va conmigo. Quiero seguir igual, quizás no tengo la misma fuerza de hace unos años, pero trabajo lo mejor posible con las limitaciones de mi edad.

–¿Se siente feliz de esta manera?

–Mis hijos se dedican también a la actuación y han tenido suerte en la profesión, tanto Malena como Ernesto. Y tengo una compañera que lleva cincuenta años a mi lado. Sí, me siento feliz.

–¿Cómo ve la situación en Argentina?

–Nada buena. Argentina no es un país fácil porque hay poco trabajo y la situación es muy complicada. De tanto en tanto vamos por allá porque es importante mantener las raíces.

–¿Qué recuerdos tiene del exilio a España?

–Hace cuarenta y cinco años me quedé aquí y mi única posibilidad de trabajar era entrar en la industria del cine. Se me caía el argentino por las orejas, me tenían que doblar y eso era bastante complicado para mí. Era producto de la situación irreversible, límite del momento. Pero entonces aparecieron personas que me ofrecieron su mano y todo su apoyo generosamente. Para mí eso es inolvidable. Desde Núria Espert, hasta Juan Diego y tantos actores y actrices que me dieron trabajo en aquel momento. Tengo ese recuerdo y me siento profundamente agradecido.

Héctor Alterio y Norma Aleandro en 'La historia oficial' (1985).
Héctor Alterio y Norma Aleandro en 'La historia oficial' (1985).

–¿Y qué opinión tiene del cine español?

–Tiene una apoyatura de directores notables y películas como 'Cría cuervos', de Carlos Saura, que ganó un premio en Cannes y fue nominada a los Oscar. Y otros cientos de películas que han recibido premios a nivel internacional, gracias a las cuales somos mundialmente conocidos por la distribución de esos trabajos.

–Alter-io es un apellido muy apropiado para un actor...

–El otro yo, qué le voy a hacer, así me encontré cuando nací y, claro, los actores estamos haciendo otro yo continuamente. También es parecido a arteriosclerosis y hay que tener cuidado con eso, ja, ja.

–¿Y el miedo a la muerte o a la enfermedad que todos tenemos?

–Con eso no hay que obsesionarse, salvo que tengas una enfermedad, Mientras tanto, yo estoy hablando contigo y veo mis plantas verdes que florecen. Miro por la ventana y afronto la vida con realidad. Vivo alrededor de las circunstancias que me rodean.

«Mis hijos han tenido suerte en la profesión y tengo una compañera que lleva cincuenta años a mi lado. Me siento feliz»

Balance vital

«Agradezco que actores como Núria Espert y Juan Diego me dieran trabajo»

exilio en españa

–Usted se ha declarado ateo y dice que su verdadera religión es el hombre.

No tengo ninguna relación más allá de lo que me rodea. Estoy rodeado de seres humanos, no tengo ninguna creencia más allá de las personas, que son lo que me importa. Es lo que nos ha tocado vivir.

–¿No cree que vivimos en un mundo complicado?

–Hay situaciones que lo son. Las luchas fratricidas o las mujeres que no pueden abortar libremente, por ejemplo. Pero nosotros estamos trabajando en paz, hablando de ello y haciendo esta entrevista. Si nos hubiera tocado vivir otra circunstancia, no sé qué hubiera pasado, ni qué conversación hubiéramos tenido.

–Somos muy afortunados.

–¡Así es, efectivamente!

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios