Vuelta al cole

«CC sigue dirigiendo el colegio, pero ahora tienen de perfil al jefe de estudios Asier Antona»

Rebeca Chacón
REBECA CHACÓN

No hay Lomce ni Plan Bolonia que impida que la vuelta al cole vaya acompañada de un gusanillo en el estómago. Por muchos peldaños que escalemos en la pirámide del ciclo escolar, es inevitable que los nervios nos asalten el primer día en las aulas: una cosa es saber que el maestro Fernando Clavijo está en minoría y otra muy distinta acertar en cómo resolverá la clase esta situación. En la escuela, ya se sabe, cada uno es de su padre y de su madre.

El curso pasado acabó como el rosario de la aurora, con un PP amenazando con dejar los estudios y echarse al monte de la oposición. Cansado de ejercer del fiel pitagorín de la clase, Asier Antona mandó a la aplicada Australia Navarro a dar por rota la amistad con CC. «Ya no me junto contigo», soltó en un rincón del patio la dirigente conservadora a José Miguel Barragán mientras daba un puntapié a las miguitas que los nacionalistas ofrecían de merienda.

La ruptura de las negociaciones entre CC y el PP el último día de clase hinchó el globo de las aspiraciones de los demás grupos parlamentarios, deseosos de mejorar sus notas en el curso que comienza. PSOE, NC y Podemos consensuaron un nuevo plan de estudios con el objetivo de enseñar a Clavijo y su camarilla varias lecciones. Primera, en matemáticas 18 diputados quedan muy lejos de la mayoría de los 60 escaños necesarios para gobernar. Segunda, en lenguaje la palabra diálogo nunca fue sinónimo de sordera. Tercera, en ciencias naturales una simple microalga puede provocar un tsunami político; tercera, en humanidades Génova no está para apagar fogatas de campamento en Icod de los Vinos; Y cuarta, en educación física tener cintura ayuda a saltar ciertos obstáculos en la elección de los órganos dependientes del Parlamento.

De la capacidad de CC para adaptarse a cada asignatura dependerá el desarrollo del curso. Los nacionalistas siguen dirigiendo el colegio, pero ahora tienen de perfil al jefe de estudios, un Asier Antona deseoso de olvidar su etapa de perrito faldero. También debe aplicarse Coalición Canaria en atar en corto a Román Rodríguez que aspira a ejercer de delegado de clase en la sombra manejando los hilos de Podemos y el PSOE como si tuviera 39 diputados. Las medallas de la experiencia pesan mucho.

Cada vuelta al cole conlleva crecer un año. Infantil, primaria, secundaria, bachillerato...¿Aprobará CC o llegan tiempos de suspensos como pronostica el exdocente Paulino Rivero?