Portavoz de melonadas

'Poner en valor' no es ninguna novedad, viene de lejos como melonada del politiqués corriente.

Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Bastante tiene Pedro Sánchez como para preocuparse por el lenguaje. Pero qué menos que elegir portavoz a alguien que hable bien (aunque piense mal). Eso, lo de hablar bien, lo hemos visto por última vez en la persona y el discurso de Cayetana Álvarez de Toledo en el Congreso. Y ahí tenemos a Echenique como portavoz de Podemos. Dejando aparte lo que dice, está esa voz. Echenique no ha sido poseído por el espíritu de José María Rodero. Tiene una de esas voces como la que Tennessee Williams achacaba a Truman Capote: una voz tan aguda que sólo podía detectarla un murciélago. Claro que Echenique es una voz tan espantosa como autorizada en Unidas Podemos y no hay nada que rascar ahí.

Y claro también que 'poner en valor' no es ninguna novedad, viene de lejos como melonada del politiqués corriente. ¿Pero que sea el portavoz el que menudee con la expresión? Héctor Gómez, portavoz del grupo parlamentario socialista, estuvo ayer donde Alsina poniendo en valor no sé cuántas cosas al tuntún. Poner en valor es tan paleto como Feijóo reivindicado el «soft power» o diciendo «posición de país». Anda, tira pa la casa. Pero, vaya, se viene al Senado. «Por designación propia», como diría Rubén Amón.

'Poner en valor' es uno de los nuevos 'en base a' o 'a nivel de'. Menudo gasto de rotulador rojo me hacía una profesora de literatura cuando ponía influenciar en lugar de influir. Como esto viene de atrás, tampoco es necesario recordar que hay otras palabras para no caer en ese galicismo (mettre en valeur) tan correcto como palurdo. No sé, valorar, destacar, resaltar, subrayar, dar importancia, dar relevancia, prestar atención… El tonto prefiere varias palabras si puede utilizar una.